Matthias Kühn, condenado a seis meses de cárcel por las obras ilegales en su isla privada

El empresario alemán hizo reformas sin licencia hace diez años en Tagomago, una posesión cercana a Ibiza que alquila a 160.000 euros la semana

Tagomago
10.02.2018 00:00 h.
5 min

Las obras ilegales que el empresario Matthias Kühn llevó a cabo hace diez años en la villa que gestiona y alquila, por hasta 160.000 euros por semana, en el islote privado de Tagomago, en Ibiza, ya tienen respuesta judicial. Una magistrada ha condenado al conocido promotor inmobiliario a seis meses de prisión por un delito contra la ordenación del territorio y a hacer frente al pago de una multa de 5.400 euros.

La jueza ha impuesto la misma pena al que fue responsable de los trabajos, Guido Hecker. Ambos han sido absueltos, sin embargo, del delito contra el medio ambiente por el que la Fiscalía solicitaba para cada uno un año y medio más de cárcel.

Sin licencia

La sentencia asevera que, pese a su magnitud, las obras realizadas fueron llevadas a cabo sin ningún tipo de autorización. Consistieron en la pavimentación de unos 470 metros cuadrados en zonas adyacentes de la vivienda donde antes sólo había campo, 40 de los cuales correspondían a la construcción de una rampa de piedra seca a los pies de la piscina de la mansión.

A todo ello se suma, tal como considera acreditado la sentencia, la construcción de un muro de cemento de unos nueve metros de longitud y tres de altura, el levantamiento de un camino de piedra y cemento, la ampliación de la altura en tres filas de bloques de hormigón de una edificación destinada a proteger grupos electrógenos y almacenamiento de combustible.

Camino al faro

También incluye la creación de un camino empedrado de unos 80 metros de longitud para unir la vivienda con el faro donde antes únicamente existía una senda de tierra, y la creación, en la zona del puerto, de una caseta de piedra y cemento en cuyo interior albergaba un motocarro.

Los trabajos provocaron además movimientos de tierra y la extracción de áridos y cubierta vegetal, si bien la jueza asevera que no llegaron a perjudicar el sistema natural de la zona.

Pedro Horrach el defensor

La defensa del empresario alemán la ejerce el exfiscal anticorrupción Pedro Horrach quien, cuestionado en la recta final de su trayectoria como miembro del ministerio público por respaldar hasta el último momento la inocencia de la infanta Cristina en el marco del caso Nóos, emprendió en mayo del pasado año el ejercicio de la abogacía privada.

Horrach alegó durante el juicio celebrado contra Kühn que, tras solicitar licencia de obra menor, el silencio administrativo por parte del Ayuntamiento de Santa Eulalia --del que depende Tagomago-- amparaba la realización de las obras. Sin embargo, la resolución judicial asevera que la no contestación no podía suplir el informe que la Conselleria de Medio Ambiente del Gobierno balear debía haber emitido al respecto en virtud de la ley para la conservación de los espacios de relevancia ambiental. La magistrada subraya, además, que la petición se refería únicamente a obras en el interior de la vivienda.

Kühn, pareja de la exvedette Norma Duval, pasó a ocuparse de la villa en 2006 a través de la empresa Kühn & Partner International Property Consultants SL. Desde entonces, se encarga de la explotación de Tagomago, cuya propiedad está en manos de la mercantil Isla Tagomago SA, perteneciente al empresario suizo Werner-Patrick Pfenniger.

Ronaldo y Bale, entre los visitantes

Por Tagomago han pasado desde que es gestionada por el empresario alemán los futbolistas Cristiano Ronaldo y Gareth Bale. Este último, en julio de 2016, llegó a desembolsar más de 400.000 euros por su estancia en el rincón pitiuso, al que únicamente puede accederse con barco o helicóptero. Bob Marley y los Rolling Stones, en los sesenta, también visitaron la isla.

En los últimos años, varias de las empresas de Kühn figuran en los listados de Hacienda sobre las mercantiles con mayores impagos al fisco. Entre ellas se encuentra Balearic Management Investments Consultants SL. Según la Agencia Tributaria, esta sociedad debe más de 6,4 millones de euros. Entre julio y agosto de 2016, cinco de sus empresas presentaron concurso voluntario de acreedores: Matthias Kühn Inversiones SL, Punta Manresa SL, Birdie Son Vida SL, Residencias Betlem SL y Werner Investments SL.

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