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Polideportivo Marina Besòs, que se hundió en 2016 y tuvo que ser rescatado por el Ayuntamiento de Sant Adrià / CG

Ocho imputados por saquear el gimnasio de los pobres

Los trabajadores del polideportivo Marina Besòs de Sant Adrià, que cerró y tuvo que ser rescatado, acusan de fraude al empresario que lo hundió y al alcalde

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Ocho imputados por el presunto saqueo el gimnasio de los pobres catalanes. Trabajadores del polideportivo Marina Besòs, que cerró por problemas financieros en 2016 y tuvo que ser rescatado por el Ayuntamiento de Sant Adrià, municipio con una renta media disponible un 16% inferior a la media catalana [ver aquí] acusan de fraude al empresario que lo hundió y al alcalde. Los dos han sido citados en calidad de investigados.

El auto de admisión de la querella penal, al que ha tenido acceso este medio, consigna que Emilio Fernández Sánchez, gerente de la empresa Gimesport --que explotaba la instalación-- y el primer edil de Sant Adrià, Joan Callau, tendrán que declarar como investigados. El juzgado de Instrucción número 1 de Badalona los cita por presunto fraude, insolvencia punible, prevaricación y un delito contra los derechos de los trabajadores. Junto a ellos están citadas otras seis personas, incluyendo el polémico concejal Juan Carlos Ramos, edil investigado en otra causa por, supuestamente, pactar con los clanes de la droga del barrio de La Mina para vigilar obras.

"¿Quién lo sabía?¿Quién perdonó las deudas?"

La citación judicial de los ocho directivos, abogados y cargos políticos emana de una querella criminal presentada por ocho de los 47 trabajadores que tenía el polideportivo Marina Besòs en noviembre 2016. Aquel mes, el gerente, Emilio Fernández, anunció el cierre por las insoportables tensiones de tesorería. La plantilla se fue a la calle y Sant Adrià de Besós se quedó sin polieportivo durante unos meses. El Ayuntamiento lo tuvo que rescatar, reparar y reabrir en septiembre de 2017.

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Manifestación contra el cierre del polideportivo Marina Besòs en 2017 / TWITTER

"No fue una solución. Quedó una deuda de tres millones de euros, uno de ellos al Ayuntamiento. Los empleados fueron subrogados, pero no recuperaron antigüedad, sueldo ni pluses", indica una fuente cercana al colectivo de empleados. "El gimnasio estaba en bancarrota desde 2013. ¿Por qué el consistorio no hizo nada hasta que se hundió? ¿Por qué no reclamó las deudas? Hay cosas extrañas en este tema y el juez lo ha detectado", han agregado.

Labor social

El polideportivo Marina Besòs nació con los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. Fue utilizado por deportistas olímpicos para entrenar. En 1997 el Ayuntamiento adjudicó la concesión a la unión temporal de empresas (UTE) Geplaur -Tevescop. Cuatro años después, la cesión pasa a Gimesport, accionista mayoritario de la alianza mercantil. Tras este entramado figura siempre el nombre de Emilio Fernández. Éste guió la explotación del gimnasio hasta 2016, cuando entregó las llaves con deudas al Ayuntamiento, a la Seguridad Social y a Hacienda.

Lo hizo Fernández ajeno a la labor social que venía desarrollando la instalación. Presentaba en noviembre de 2016 el Marina Besòs una cartera de 1.000 socios. Era la plaza donde entrenaban los alumnos de la escuela Iván Pérez de waterpolo; el club de fútbol base San Gabriel o el club de baloncesto femenino Sant Adrià. Son tres de las entidades deportivas que utilizaban el polideportivo en un municipio con una renta disponible inferior a la media catalana y un 50% por debajo de la de la localidad más rica de la región: Matadepera.