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Un examen de oposiciones de maestros / EFE

Maestros en saldo

La profesión es una ruina con nueve opositores para cada plaza pública, miles de despidos de interinos en verano y facultades superpobladas

15.07.2019 00:00 h.
6 min

El viejo proverbio decimonónico de “pasar más hambre que un maestro escuela” resucita en España. Tras los 'privilegiados' 496.132 profesores de primaria e infantil (Magisterio) que oficialmente ejercen con plaza y sueldo máximo de 2.382 euros (País Vasco), se esconde una multitud de interinos y desempleados, de despedidos durante el verano y de nuevos titulados que se incorporan a la precariedad.

Una profesora en un aula de Navarra / EFE
Una profesora en un aula de Navarra / EFE

Nada menos que 103.340 aspirantes (9,1 por plaza) se han presentado a las recientes oposiciones, desbloqueadas tras 10 años por Rajoy, para cubrir 11.340 vacantes. El indecente sueldo base para estos docentes no llega a mileurista (978,26 euros). Además, en la anterior gran convocatoria quedaron sin cubrir un 10% de plazas porque los opositores no superaron las pruebas o mostraron bochornosas faltas de ortografía.

Despidos estivales masivos

A la precariedad, denunciada por CSIF, UGT y CCOO, sindicato mayoritario en el sector, se suma el despido veraniego de interinos (un 20% de los ejercientes) y contratados mayoritariamente en el sector privado. El motivo es ahorrarse el sueldo engrosando hasta septiembre las filas del SEPE (antiguo INEM).

El ejecutivo de Sánchez y su ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, también han cedido ante esta práctica, legal según un reciente fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que apasionadamente criticaban desde la oposición. El pasado junio fueron despedidos 53.423 profesores, la mayoría de educación infantil. El dato ensucia la estadística de un mes en que el mercado laboral ha superado los 19,5 millones de cotizantes por primera vez en la historia.

La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio / EFE
La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio / EFE

Inseguridad por el contrato

“Lo peor está por venir”, asegura una portavoz de CCOO. Explica que en julio y agosto se suman los docentes de universidades y otros centros, como los que preparan oposiciones. Durante junio, julio y agosto del curso pasado el sector educativo dio de baja a 220.000 trabajadores. Luego se recuperaron 232.860 contratos desde septiembre a noviembre.

Prácticamente, lo comido por lo servido. Pero a costa de las arcas de la Seguridad Social, que no desagrega datos. “Es un sinvivir, pasar cada verano con la angustia de no saber si te volverán a contratar y dónde”, asegura Aurora López, madrileña madre en solitario, que sufre esta situación desde hace doce años.

Formación descontrolada

El futuro no puede ser más negro para este colectivo. El curso pasado salieron al mercado 27.317 nuevos graduados. En las 80 universidades españolas hay matriculados 120.629. Una superpoblación, que se asemeja a la de decenas de miles de titulados en periodismo, fisioterapia o psicología. El fenómeno preocupa al colectivo y a los responsables universitarios.

La Conferencia de Rectores de Universidades de España (CRUE), defensora del elevado número de estos centros superiores, ha reconocido en un reciente informe que se 'fabrican' más maestros de los necesarios y que se les aboca al paro o a un subempleo ajeno a su vocación y preparación.

Carne de subempleo

Según sus datos, en los próximos diez años bastarían 369.000 maestros para atender a la potencial población escolar, de mantenerse las tendencias demográficas actuales y las tasas de jubilación. Sin embargo, de seguir el ritmo actual de matriculaciones en las especialidades de Magisterio, se estarían formando, solo en centros públicos, unos 514.500, 145.500 más de los necesarios.

Profesores, padres y alumnos durante una manifestación en Madrid / EFE
Profesores, padres y alumnos durante una manifestación en Madrid / EFE

El informe resalta que, si se suman los graduados en centros privados la mitad del total no tendrán opción de trabajar en su campo. También admite que con la acreditación académica de maestro es poco factible un desempeño profesional distinto a esta actividad docente, ni siquiera en otros países. “La empleabilidad se reduce al mínimo cuando no consiguen una plaza docente. Son carne de subempleo. La mitad de los egresados van directamente al paro”, comenta Jesús Montero, uno de los autores.

Ninguneo y desprestigio

Los docentes de primaria, figura clave según los expertos de todo sistema educativo que se precie, como el de Finlandia, denuncian su ruinosa situación en la celebración del Día del Maestro cada 27 de Noviembre. Se sienten apreciados por alumnos y menos por los padres, pero malpagados, desprestigiados y ninguneados por parte de las administraciones.

“Parece que lo nuestro es un oficio y no una profesión. No se cuenta con nosotros a la hora de hacer las leyes. Hay contenidos que no son necesarios y otros que no se dan o deberían incluirse. La escuela está muy burocratizada y los padres delegan en nosotros la educación alimentaria, sexual, etc. Demasiado”, resumió en su amarga visión Antonio García, Mejor Docente de Primaria de España en 2018 en los II Premios Educa Abanca.