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Dos ranas en una imagen de archivo /EFE

Luchar contra el cambio climático escuchando a las ranas

Ingenieros de la Universidad de Sevilla desarrollan una inteligencia artificial para clasificar los cantos de los anfibios que se ven afectados por el aumento de las temperaturas

2 min

El calentamiento global y el cambio climático afectan a las funciones fisiológicas de los animales. Una modificación en las temperaturas puede provocar una alteración de sus comportamientos, por lo que estudiar la fauna puede servir para conocer los efectos de este fenómeno. Un ejemplo de ello son las ranas y los sapos. Estos animales utilizan el canto para atraer a las hembras y proceder con el apareamiento para la reproducción de los anfibios. Estos sonidos son uno de los actos fisiológicos que se ve afectado por el aumento de las temperaturas.

Cuando aumenta la temperatura ambiente y esta supera cierto umbral, la emisión de sonido se ve afectada y el canto de las ranas puede llegar a cambiar e incluso a inhibirse. Esto acaba influyendo en la actividad reproductiva de estos animales. Para poder estudiar estos cantos de la ranas y el cambio climático, ingenieros de la Universidad de Sevilla han desarrollado una inteligencia artificial que capta dicho sonido de manera automática en medio de ambientes ruidosos naturales.

Una rana en una imagen de archivo /Creative Commons

Una rana en una imagen de archivo /Creative Commons

Indicador del cambio climático

Los sonidos emitidos por diferentes animales son indicadores de los cambios producidos por el calentamiento global y estudiarlos permite conocer más de este fenómeno y sus consecuencias en la vida animal. Con esta inteligencia artificial de la Universidad de Sevilla, los investigadores pueden recoger una gran cantidad de información de los cantos de las diferentes especies de anfibios y clasificarlos.

Esta técnica puede ayudar a estimar el tamaño de una población de anfibios en un área, y permitir que se estudie si el número de individuos está creciendo o decreciendo a consecuencia del canto de ranas y sapos. Si la temperatura aumenta y estos procesos fisiológico se inhiben, se detendría el apareamiento de estos animales y disminuirían sus poblaciones. Este aspecto también se puede usar como indicador del cambio climático.