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Restauradores y trabajadores este viernes en del mercado de la Boqueria antes de leer un manifiesto delante del ayuntamiento / GREMIO DE RESTAURACIÓN DE BARCELONA

Los trabajadores de la hostelería admiten que sobran “algunas” mesas en las terrazas de Ciutat Vella

Unos 200 restauradores y sindicatos se concentran delante del ayuntamiento y reclaman desencallar el conflicto

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El conflicto sobre las terrazas de los bares y restaurantes de Barcelona continúa. Mientras el ayuntamiento da el visto bueno a las primeras ordenanzas singulares para algunos barrios, los restauradores aumentan la presión. Lo han hecho la mañana de este viernes, con la leída de un manifiesto delante del consistorio, que ha reunido a unos 200 restauradores y representantes de los trabajadores de CCOO.

Reclaman que se desencalle el problema y que no se repitan algunas actuaciones unilaterales por parte del gobierno municipal, como la retirada de mesas de los porches de la Boqueria este verano. Consideran que la nueva normativa que prepara el ayuntamiento es demasiado restrictiva y que “provoca la destrucción de puestos de trabajo”.

Aun así, los trabajadores han admitido que sobran “algunas” mesas en el centro, en el distrito de Ciutat Vella. “Estoy de acuerdo que en vez de 10 o 12 mesas para cada bar, tendría que haber ocho, pero no dos”, ha afirmado uno de los representantes de CCOO presente en la concentración, “tampoco que las retiren sin decir nada a nadie y con amenazas”.

Normas específicas

El ayuntamiento aprobó modificar la ordenanza de terrazas en julio del año pasado. Desde entonces, los restauradores han reiterado su desacuerdo con todas las propuestas del equipo municipal, mientras el consistorio ha dado el primer visto bueno a algunas normativas específicas.

Daniel Mòdol, el concejal de Arquitectura, Paisaje Urbano y Patrimonio, explica que están en el proceso de crear ordenanzas singulares, adaptadas a cada barrio. “Buscamos más flexibilidad; no es lo mismo tener una terraza en Ciutat Vella que en Sant Andreu”, asegura.

Por parte del Gremio de Restauración de la ciudad, su presidente, Pere Chias, reclama que se estudie la situación de cada bar, caso por caso, “con la intención de construir, de salvar puestos de trabajo y empresas”. La ordenanza del barrio de Gràcia fue una de las primeras en pasar el primer filtro. De las 233 mesas que hay en la actualidad, la regulación contempla eliminar siete.

Negociación con el ayuntamiento

El consistorio tiene la intención de que el conflicto y la nueva ordenanza ya se hayan solucionado para el verano que viene, aunque son conscientes de que el tiempo es justo. De momento, ambas partes negocian.

“Tenemos pactado un guión con el ayuntamiento para construir una normativa con las personas adecuadas que quieren tratar el tema”, ha dicho Chias en referencia a la alcaldía. Por otra parte aseguran que va la concejal de Ciutat Vella, Gala Pin, que mandó retirar las mesas de la Boqueria.