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El robot Pepper, impulsado por MasterCard, será el camarero de un establecimiento de Pizza Hut en Japón.

Los robots llegan al 'fast food'

Pizza Hut abrirá a finales de año su primer restaurante con camareros autómatas y el ex CEO de McDonald's enciende las redes por cuestionar la efiencia de los trabajadores de carne y hueso

Laura Fàbregas
5 min

La robótica ha llegado para quedarse. Y una de las primeras profesiones que se verá afectada de lleno es la del sector de la restauración, con miles de autómatas que sustituirán a los camareros de carne y hueso.

Uno de los primeros en advertir sobre esta nueva situación ha sido el ex CEO de McDonald's Ed Rensi cuando el pasado martes hizo unas declaraciones que han provocado la reacción de diversos colectivos. Rensi afirmó sin ningún tipo de ambages que sale más a cuenta comprar un robot por 35.000 dólares (unos 31.200 euros) que contratar a un empleado por 15 euros la hora.

El restaurante Eatse tiene pantallas digitales para pedir tus platos. Es el primer establecimiento sin personal humano."La ineficencia del empleado, que empaqueta una bolsa de patatas fritas por 15 euros la hora, no tiene sentido", aseguró el empresario, tras añadir que esta nueva revolución robótica causará "una pérdida de puestos de trabajo que no se pueden ni imaginar". En la misma línea, el CEO de Carl's Jr, Andy Puzder, expresó su deseo de incorporar más tecnología robótica en sus tiendas tras conocer Eatse, la cadena de comida rápida de San Francisco que es íntegramente robótica.

12% menos de empleos

Esta realidad que se impone poco a poco, especialmente en Estados Unidos, Asia y Europa, tiene un valor actual de 19.000 millones de dólares pero, según la Federación Internacional de Robótica (IFR), el mercado de la robótica a nivel global alcanzará un valor de 67.000 millones en 2025.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) también ha advertido en un reciente estudio titulado The Risk of Automation for Jobs in OECD Countries de que esta tecnología sustiuirá a un 12% de los actuales puestos de trabajo en países como España, Alemania o Austria. Y señala que España es uno de los países menos preparados para afrontar este gran reto.

El ejemplo de Pizza Hut

Son pocos --sobre todo desde el mundo empresarial-- los que comentan este nuevo escenario debido a las inquitudes que genera entre los trabajadores. Y es que, al menos a corto plazo, hay motivos de peso para que los empleados de menor calificación estén preocupados. Según el columnista del Financial Times Edward Luce, la robotización explica que la economía estadounidense haya tenido un alto crecimiento de la actividad fabril y una creación nula de empleo.

Ante la posibilidad de que se impongan aumentos en el salario mínimo, los CEOs de comida rápida se están interesando cada vez más por la idea de disponer de camareros robóticos. Un ejemplo patente de ello son los nuevos robots de Pizza Hut en Japón. La cadena de pizzas abrirá este año su primer establecimiento donde los camareros son autómatas.

La cadena ha hecho un pedido del robot Pepper, un humanoide que también empieza a introducirse en el mundo de los cruceros y la industria de vuelos comerciales. El autómata ha sido financiado por MasterCard, para poder pagar a través de la plataforma móvil o digital. Para pedir la comida, los comensales solo tienen que saludar a Pepper y pueden clicar el icono dentro de la aplicación monedero digital MasterPass a través de su teléfono, o bien pueden escanear un código QR en la tablet que el robot sostiene. Pepper responde a los pedidos de los clientes mediante la iluminación y los gestos, como un ser humano real.

Adidas abrirá una planta inteligente

La firma de deportes Adidas también ha apostado fuerte por este sector. En 2017 abrirá su primera planta en Alemania integrada totalmente por robots, que se encargarán de hacer las zapatillas de deporte de la célebre marca.

La fabrica contará con 4.600 metros cuadrados y será la primera vez que la manufactura de zapatos no será a cargo de trabajadores humanos.

La llamada cuarta revolución significará un cambio de paradigma inaplazable, al que nos deberemos adaptar como sociedad para paliar al máximo los riesgos y optimizar toda las ventajas que esta nueva tecnología ofrecerá en la vida doméstica de las personas.