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El colegio Jesuitas de El Clot ya se ha manifestado y reclama que la aplicación de programa Horitzó 2020 se haga de forma gradual.

Los jesuitas reestructuran su modelo educativo para enfado de padres y alumnos

Ocho centros escolares de la orden religiosa en Cataluña aplican un nuevo programa de estudios impuesto a mitad de curso lo que provoca un retraso en el ritmo académico

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Los padres y alumnos de, al menos, ocho colegios de jesuitas se han revelado contra las formas que la congregación ha impuesto como un nuevo modelo académico, justo al inicio del segundo trimestre, que implica un sustancial cambio de método y también de profesores, lo que ya está provocando “un retraso manifiesto en el proceso académico de nuestros hijos a las puertas de su entrada en la universidad”, según uno de los padres afectados.

Los jesuitas están siendo las cobayas en la aplicación de un nuevo programa educativo llamado Horitzó 2020, que cuestiona las materias y la forma de impartirlas hasta ahora y propone nuevos escenarios educacionales.

Por ejemplo, se suprimen las clases de 25 alumnos y pasan a ser clases de 75 estudiantes pero con tres profesores al unísono. Los alumnos se autoevalúan y el aprendizaje se desarrolla a través de distintos proyectos, que según las materias, pueden ser de un día de duración o, incluso, de semanas o meses.

Plan, a la fuerza

Los padres no se muestran contrarios a ese nuevo programa o sistema educativo, pero se quejan de que se ponga en marcha en mitad del curso, cuando los alumnos ya se han acostumbrado a unos profesores y a un tipo de enseñanza determinada y que nada tiene que ver con Horitzó 2020.

Por imperativo de la dirección de los jesuitas, los profesores que iniciaron los cursos de bachiller y algunos cursos de la ESO, han dejado las aulas y han sido obligados a pasar programas de reciclaje y aprendizaje de la doctrina del nuevo sistema.

Lucha de padres y alumnos

Han llegado profesores nuevos, recién contratados, cuya irrupción ha provocado desconcierto, equívocos y malestar entre el alumnado que ve cómo avanza el curso, cómo se acerca la selectividad y se encuentran muy alejados de los niveles académicos que marca la Generalitat.

Diversos centros, como el de los Jesuitas de El Clot, ya se han manifestado y reclaman que la aplicación de programa Horitzó 2020 se haga de forma gradual, sin cambio de profesorado y, por consiguiente, sin que se perjudique ni el ritmo ni la calidad  académica de la docencia.