Locos por el aguacate

El consumo desbocado de esta fruta, también en España, amenaza con convertir el famoso 'oro verde' en 'diamante de sangre' a modo africano

Varios aguacates encima de una mesa / FREEPIK
11.02.2019 00:00 h.
6 min

Superalimento de moda en todo el planeta, enamora tanto por sus bondades nutricionales que ha sido el único producto agrícola cuyo consumo creció en España en 2018. Se vendieron 74 millones de aguacates, un 35% más que el año anterior. La fiebre por el llamado oro verde, puesto en cuarentena por su atractivo a las mafias e impacto ecológico, invade Europa y el mundo. A nivel planetario se han vendido 3,2 millones de toneladas, según la WAO, asociación que reúne a los principales productores.

Caja de aguacates en un supermercado / EFE

Caja de aguacates en un supermercado / EFE

Sus composición nutricional imbatible, la pasión por la comida sana y sus muchas posibilidades culinarias son el principal motor de esta fruta, originaria de México. Es el principal productor mundial con casi 1,9 millones de toneladas y unas ventas que superan las del sector petrolero. Sin contar con su legendario y presunto poder afrodisíaco enunciado en su denominación en azteca, ahuacatl (testículo).

Emperador de cocinas y redes

El estado de Michoacán acoge las principales plantaciones de Hass, la variedad más apreciada, con destino a satisfacer la voraz demanda estadounidense. En la reciente Super Bowl se han importado casi 110.000 toneladas de aguacate, fruta que se comparte en el evento, recién recolectado. Se ha convertido en símbolo de las dietas saludables y del refinamiento culinario en alta cocina, pastelería, heladerías y coctelerías. Afamados restaurantes y otros locales de repostería de ciudades europeas como Madrid y Barcelona tienen como ingrediente esta pulpa deliciosa en sus platos estrella. Algunos chefs le rinden moderna pleitesía en sus cartas (tacos, pizzas, tostas…) y hasta los postres. "Esta fruta de moda quiere ser algo más que el último hit entre los millennials y eso que se pone en las tostadas", asegura Sebastián, cocinero en el lujoso barrio madrileño de La Moraleja.

También es el emperador de las redes sociales. Y uno de los alimentos más fotografiados de Instagram. Una búsqueda bajo el hashtag #avocado (como se denomina en inglés) ofrece casi diez millones de publicaciones. Y en español #aguacate supera las 550.000.

Narcotráfico y violencia

Pero no es oro todo lo que reluce. En la sombra aparecen bosques tallados y cárteles que se han apuntado al negocio de este cultivo milenario (desde hace 8.000 años) y millonario, para sacar tajada y camuflar sus actividades.

Planta de procesado de aguacates en Vélez-Málaga / EFE

Planta de procesado de aguacates en Vélez-Málaga / EFE

Las extorsiones y condiciones de semiesclavitud a los agricultores han llevado a algunos países a denominar los aguacates "diamantes de sangre", en referencia a los africanos. Además, las ganancias --a diferencia de la marihuana-- no necesitan ser lavadas. Algunos restaurantes europeos han lanzado una campaña para prescindir de este ingrediente en sus platos. Alegan motivos éticos y medioambientales. "Violencia en México y deforestación en Chile”, ha resumido JP McMahon, chef irlandés con estrella Michelín

Bosques talados y mucha agua

Las organizaciones ecologistas llevan una década denunciando la elevada huella ecológica o impacto ambiental en los bosques y acuíferos de México y otros países. La Water Footprint Network, que promueve un uso mundial más eficiente del agua, calcula que se necesitan 2.000 litros para producir un kilo de aguacates. Una cifra cuatro veces superior a lo que requieren las naranjas y 10 veces más que los tomates.

"El cultivo a gran escala es ya insostenible. Ha disparado los costes ambientales e incluso sociales. En algunos países se está convirtiendo en un problema por el uso ilegal de agua", denuncia un portavoz de Greenpeace. Pero los defensores del cultivo del aguacate lo relativizan comparando con los 15.000 litros de agua que, según la FAO, son necesarios para producir un kilo de ternera. 

Plantación de aguacates / EFE

Plantación de aguacates / EFE

España, líder europeo

El problema incluye a España, el mayor productor de aguacates de Europa gracias al idóneo clima mediterráneo de la costa suroriental, pero con agua tasada sobre todo en años de sequía. Las provincias de Málaga y Granada, sin contar los cultivos de Canarias, concentran más del 80% de la producción de toda la UE. También hay plantaciones en Cádiz, Huelva, zonas de Levante y Canarias. En 2018, España exportó 97.000 toneladas, según datos del Ministerio de Agricultura.

Los productores niegan que el agua sea un factor que ponga en peligro este cultivo en España. "Una plantación no tiene más necesidades hídricas que cualquier otra de frutales de hoja perenne. Si hay problemas, es porque las administraciones no optimizan los recursos", defiende la Asociación Española de Cultivos Tropicales.

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