Menú Buscar
La terraza Ramsés era una de las más populares de Madrid, pero fue clausurada por el ayuntamiento porque incumplía la normativa.

Las terrazas, parte de la identidad de Madrid

La capital ha cultivado durante decenios los veladores donde tomar café, hacer el aperitivo o ir de copas nocturnas

Carlos Dávalos
4 min

Con el buen tiempo las terrazas de Madrid se convierten en uno de los grandes atractivos de la ciudad, en una de sus señas de identidad. Los empresarios de la hostelería están pendientes de las medidas que tomará el ayuntamiento de la ciudad, ya que el sector teme que el nuevo equipo de gobierno aplique una normativa más dura que la vigente.

Con el consistorio del PP el incremento del número de terrazas de los últimos años fue muy significativo. Pasó de 1.495 veladores en 2009 a los 3.740 de 2013, un 150% en apenas cuatro años.

En estos momentos, hay unos 4.300. Con todo, este espectacular crecimiento --casi el 200% en seis años--, sitúa a Madrid por detrás de Barcelona, donde hay censadas 4.700 terrazas.

Ruidos y contaminación

Al parecer, el consistorio de Manuela Carmena quiere más consideración hacia el descanso de los vecinos y reducir la contaminación ambiental. Según la Asociación Empresarial de Hostelería, solo el 25% de los expedientes incoados por temas ambientales corresponderían al sector hostelero, en los que además se incluyen bares y discotecas.

El cierre el año pasado de la terraza Ramses, ubicada en la plaza de la Independencia, levantó las señales de alerta entre los empresarios del sector. La terraza fue clausurada porque el espacio que utilizaba superaba el límite que le estaba permitido, además de contar con más material del debido instalado en la calle.

Museo del Romanticismo

Poco después, el ayuntamiento se comprometió a potenciar la comisión de terrazas y quioscos para garantizar su correcto funcionamiento y fomentar el aprovechamiento de los espacios públicos. Desde el consistorio hay una clara intención de cuidar el medio ambiente.

Generadores de empleo 

Los empresarios del sector esperan que el número de terrazas se mantenga, ya que, según sus datos, por cada una de ellas se crean dos puestos de trabajo. En total más de 8.000, muchos de ellos temporales. Entre los barrios del centro, famosos por sus veladores, se pueden mencionar a La Latina, Chueca, Malasaña, Chamberí, Lavapiés, Salamanca, o El Barrio de las Letras, donde está la plaza de Santa Ana y la calle de las Huertas.

Sin embargo, hay algunas terrazas que, a pesar de estar en el centro, destacan por su aislamiento del caos ciudadano y su singular belleza. Entre algunas de estas terrazas se pueden mencionar El Jardín del Museo Thyssen, en paseo del Prado 8, que destaca por su ambiente chill-out y por ser una especie de club urbano de tres alturas diferentes, donde es posible pedir refrescantes cócteles mientras se pica algo.

Museo Thyssen

El Café de Oriente, en el Museo del Traje, de la calle Juan Herrera, 2, está rodeado de extensos jardines, así como de fuentes de agua. Aquí se conjugan moda y gastronomía para brindar un ambiente tranquilo y natural.

El Museo Arqueológico Nacional, remodelado recientemente, tiene una terraza que cuenta con un frondoso jardín, que estimula la vista de manera muy agradable. Árboles de diferentes especies tales como cerezos, tejos, arces, o palmeras son comunes aquí.

La Azotea del Círculo de Bellas Artes destaca por la vista y perspectiva que se puede tener de la ciudad y su paisaje.

En el Museo del Romanticismo, ubicado en una antigua Casa-Palacio, está El Café del Jardín, famoso por su acogedora terraza, donde uno se abstrae del bullicio del barrio de Malasaña en el que se encuentra. Ahí es posible desayunar, o tomarse una caña rodeado de magnolias e hiedras, y acompañado por el agradable murmullo del agua que cae de una fuente de época.