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Los Mossos d’Esquadra llenos de harina por parte de las personas que han intentado paralizar el desahucio de una familia por impago de alquiler en el barrio de Poble Sec / PAU VENTEO - EUROPA PRESS

Lanzan harina a los Mossos para evitar el desahucio de una familia en Poble Sec

La madre estaba afectada por un ERTE mientras que el padre se quedó en paro a causa de la crisis derivada de la pandemia

3 min

Unas cincuenta personas se han congregado esta mañana en la calle Creu dels Molers, en el barrio del Poble Sec de Barcelona, para evitar el desahucio de una familia formada por cuatro miembros. Durante el desahucio, que se ha ejecutado por orden del Juzgado número 55 de Barcelona, los manifestantes han lanzado confeti y harina a los agentes de la Brigada Móvil (Brimo) de los Mossos.

De los cuatro miembros de la familia que ha sido desahuciada este lunes de una vivienda alquilada, el hombre se quedó en paro y la mujer estaba en ERTE a causa de la pandemia. A raíz de la crisis económica derivada del coronavirus, la familia ha explicado que no ha podido hacer frente al pago del alquiler.

Apoyo de los vecinos

Los agentes antidisturbios de los Mossos se han presentado en el lugar sobre las doce y media de la mañana. Varios miembros del Sindicato del Barrio de Poble Sec han intentado parar el lanzamiento arrojando purpurina, confeti y harina​ a los agentes. No obstante, y mientras vecinos y activistas gritaban “no están solas” y “resistencia”, los Mossos han procedido a sacar a las personas que estaban apiñadas en la escalera una a una.

Tras acceder al portal del inmueble la policía autonómica ha reventado la puerta para poder acceder al piso y han identificado a varios periodistas que estaban en el interior, después de que les hayan ordenado salir.

No podían pagar el alquiler

El desahucio se ha ejecutado sobre las dos del mediodía y la familia, que se encuentra en una situación vulnerable, ha tenido que abandonar el piso. Anna, la madre de esta familia, ha explicado en un vídeo colgado en su perfil de Twitter que está afectada por un ERTE y que su marido se ha quedado en paro, por lo que no tienen ingresos suficientes para pagar el alquiler, de 850 euros al mes.

La moratoria antidesahucios, que acaba el próximo 28 de febrero, había dado un respiro a esta familia, pero el juez ha decidido tirar adelante con el alzamiento a instancias de la propietaria, que no ha querido entrar a negociar un alquiler social, según informa la agencia Efe.