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Un bebé se amamanta del pecho de su madre.

Lactancia materna: dejar de culpabilizar a las mujeres

La comunidad científica empieza a cuestionar los supuestos beneficios de la lactancia materna frente a la artificial

Laura Fàbregas
6 min

Las instituciones sanitarias hace años que recomiendan la lactancia materna frente a la artificial como el mejor método para que los hijos crezcan sanos y fuertes. Este consenso entre los profesionales de la salud ha tenido efecto entre la población europea. Tan solo en España, según los escasos datos que existen, el 78,6% de los niños fueron alimentados total o parcialmente mediante lactancia materna y la duración media fue de 17 meses entre los años 2006-2007. La media en la OCDE era un poco mayor, de 85,7% en 2005.

En la misma línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) es una de las organizaciones que más recomiendan esta opción de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé, y la Liga de la Leche Internacional es la asociación que, de forma más acérrima, aboga por la lactancia materna como “único alimento necesario” hasta aproximadamente “la mitad del primer año de vida” de la criatura.

Ahora, sin embargo, han aparecido nuevos estudios que cuestionan la validez de los datos en que se basa el consenso médico. Los profesores de la Uned de Madrid, Héctor Cebolla, Leire Salazar y María Jiménez Buedo, son algunos de los que han hecho llegar este debate en España desde el prisma de las políticas públicas y sostienen que la promoción de la lactancia materna “implica unos costes notables para algunas madres” que, por razones de diversa índole, no podrían amamentar a sus hijos hasta los dos años.

¿Una cuestión de clases?

Los tres profesores explican a Crónica Global que hay madres que no pueden dedicarse solo al cuidado exclusivo de un hijo debido a que "tienen más de un hijo" o sufren "la ausencia de un padre", lo que genera que solo "las mujeres con capacidad de negociar con sus empleadores el tiempo de baja" sean las que más tiempo den de mama.

Esta tendencia se ha observado en Estados Unidos, donde las mujeres de raza afroamericana y con una situación socioeconómica más precaria se ven obligadas a volver antes al trabajo en un país en el que la baja maternal solo cubre dos semanas --en España el permiso de lactancia es de hasta cuatro meses--.

“Cuando la lactancia materna no es una opción, bien por razones fisiológicas o prácticas, la presión social tiene importantes consecuencias para las madres en forma de culpa o ansiedad, algo que parece perjudicial para el bienestar de sus hijos”, agregan los profesores en su artículo titulado ‘Lactancia materna: ¿es la leche?’ publicado en Politikon.

Madres, pero también mujeres

La escritora francesa Titou Lecoq es una de las feministas que también ha ahondado en esta tesis sobre la culpabilización existente hacia aquellas mujeres que no amamantan a sus hijos. Lecoq ha promovido un manifiesto llamado La lactancia materna: dejar de culpar a las mujeres, donde 1.000 personalidades femeninas del mundo de la cultura, el periodismo y la vida pública francesa rubrican el documento contra la culpabilización de las madres que dan leche a través de vías externas como el biberón. El manifiesto, a día de hoy, ha aclanzado las 5.000 firmas.

La también autora francesa Elisabeth Badinter publicó un libro en 2012 que levantó la polémica al considerar que la maternidad “infravaloraba el estatus de la mujer”. La autora afirmaba en una entrevista que “somos madres, pero también seres humanos”. Badinter incluso calificó a la Liga de la Leche Internacional de “ayatolás de la lactancia”.

La crianza, más importante que la lactancia

La comunidad médica empieza hacer autocrítica sobre las recomendaciones sobre alimentación infantil que han emitido hasta la fecha y, de este modo, ayudar a eliminar el estigma que se asocia a la lactancia artificial y que la misma ciencia pone ahora en cuestión.

Los nuevos estudios revelan que más importante que la lactancia es la crianza en términos de bienestar de los hijos. El estudio más reciente publicado por el Centro Nacional para la Información Biotecnológica de Estados Unidos afirma incluso que “la lactancia materna tiene poco o ningún efecto sobre la inteligencia en los niños”.

Asimismo, los profesores españoles señalan que “la evidencia más reciente y metodológicamente rigurosa sugiere que son ellas y su implicación en la crianza (más que su leche) las que tienen un impacto positivo y duradero en el bienestar de sus hijos”. “Se exageran los beneficios de la lactancia”, zanjan a este medio.

Un estigma difícil de borrar

Aún queda un largo recorrido en la materia. La mayoría de mujeres que no amamantan a sus hijos siguen sintiéndose culpables por ello.

Un estudio de Lansinoh mostraba que, de nueve países estudiados --Francia, Estados Unidos, China, Méjico, Alemania, Gran Bretaña, Hungría, Brasil y Turquía-- “la mayoría de madres en 8 de los 9 países se sentían culpable”, siendo Alemania la excepción.