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Mapa de la Unión Europea con una imagen superpuesta con la sífilis vista desde un microscopio.

La sífilis vuelve a Europa

En el año 2014, el último del que se tienen datos, se registraron 5,1 casos de la enfermedad por cada 100.000 habitantes, la mayoría en hombres mayores de 25 años

Redacción
2 min

La sífilis, una enfermedad de transmisión sexual, crece en Europa. Así lo muestra el reciente estudio del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), que ha analizado las tasas de infección entre 2010 y 2014.

De casi estar desaparecida, en 2014 se notificaron 24.541 casos de la enfermedad en los 29. Es decir, se registraron 5,1 casaos por cada 100.000 habitantes. El incremento también se produce en España: se registraron 3.568 casos frente a los 3.187 de cuatro años antes.

Repuntes del 50%

Los países con más pacientes fueron Alemania (5.178 casos) y Reino Unido (4.656), seguido de nuestro país. No se contabilizaron ningún caso ni en Austria ni en Liechtenstein.

Muchos territorios de Europa occidental registraron repuntes de la enfermedad de más del 50%. Se encendieron las alarmas en Bélgica, Francia, Alemania. Islandia, Irlanda, Luxemburgo, Malta, Noruega, Portugal y Reino Unido. 

Perfil similar

El perfil de los infectados es similar en todos los países. Se producen seis veces más en hombres que en mujeres y el 63% de los casos comunicados con información de categoría de transmisión se registraron en hombres con parejas del mismo sexo.

En la última década, la proporción de casos entre los grupos de menos de 35 años se redujo, mientras que incrementó entre los mayores de 35 y 45 años.

Cambios de hábitos sexuales

El ECDC explica que la expansión de la enfermedad está relacionada con los cambios en el comportamiento sexual de los grupos de población en los que la sífilis está más presente. Por ello, recomienda incrementar las campañas de concienciación y de detección precoz.

Hay numerosos síntomas de la enfermedad, parecidos a otras dolencias como pequeñas llagas o sarpullidos que evolucionan y pueden derivar en dolencias graves, incluso la muerte, a largo plazo si no se trata. Por ello, la mejor medida para hacerle frente son las revisiones médicas para detectarla a tiempo.