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Camino en las afueras de La Llagosta donde apareció el coche con una pareja calcinada en su interior / CG

¿El camarero que se inmoló tras quemar a su novia?

¿Suicidio o violencia de género? La autopsia determinará las causas de la muerte de la pareja que apareció calcinada en el interior de un coche en el extrarradio de La Llagosta

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Los Mossos d'Esquadra no lo tienen claro: ¿suicido o violencia de género?. Esperan al resultado de la autopsia para decantarse sobre cuál es el origen de la muerte de esta pareja de ciudadanos bolivianos que apareció muerta, parcialmente quemada, en el interior de un coche que fue encontrado hace dos días por la policía en las afueras de La Llagosta, en la barcelonesa comarca del Vallès Oriental.

El primer análisis del forense no observó signos de violencia en el cuerpo de ella. Ese extremo y el hecho de que aparecieran juntos, muertos en idénticas circunstancias, ha orientado a los investigadores a sopesar la posibilidad de que se tratase de un suicidio. La pareja atravesaba grandes penurias económicas y él había precisado recientemente tratamiento farmacológico, según las fuentes consultadas.

Pruebas toxicológicas

La autopsia determinará si tanto él como ella tomaron algún tipo de sustancia antes de rociarse con gasolina y prenderse fuego. Si eso fuera así, resultará imposible saber si uno de los dos obligó al otro a tomar esa medicación o fue una acto de mutuo acuerdo.

Tampoco se descarta una actuación de violencia de género: según esta hipótesis, él la habría matado y después se suicidó. Pero, a pesar de que en alguna ocasión se les había escuchado discutir, fuente próximas a la familia aseguran que se trataba de una pareja normal, sin altibajos remarcables. Estas fuentes muestran su sorpresa por lo acaecido.

Una pareja normal

Alguna de estas líneas de investigación no descarta, incluso, que la muerte de ambos fuera la acción de un tercero. En todo caso, se sabe que el muerto no tenía antecedentes por violencia de género y que, además, era una persona apreciada en la comunidad boliviana de La Llagosta, una de las más nutridas de la población. El hombre trabajaba de camarero en diversos bares de la localidad y en las barracas durante fiestas y eventos populares.

Ella, también muy bien considerada en La Llagosta, trabajaba esporádicamente en la cocina de algún bar y colaboraba, a cambio de pequeñas ayudas, en la limpieza de la parroquia de la población.