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Los manteros han intentado acceder a la declaración con la edil 'cupaire'.

La Guardia Urbana se siente presionada por la CUP

La concejal antisistema, María José Lecha, exige, sin éxito, asistir a la toma de declaración de dos vendedores ambulantes multados por la policía local

Redacción
24.01.2016 21:30 h.
3 min

El sindicato de la Guardia Urbana de Barcelona SAPOL ha denunciado lo que califican como de “asedio de la CUP” a la actuación de los agentes. La gota que ha hecho rebosar el vaso se produjo el pasado sábado día 23 cuándo un cabo y dos agentes de la policía municipal procedieron a intervenir sobre un puesto de venta ambulante ilegal que se había instalado en la calle Puertaferrisa.

Fue una actuación ordinaria, sin ningún tipo de forcejeo y en la que se requisaron a los dos vendedores (de nacionalidad senegalesa) una manta con relojes falsificados y otra con camisetas falsas del FC Barcelona. Como marca la normativa vigente, se les entregó la preceptiva citación al objeto de que comparecieran ante la unidad de investigación de la Guardia Urbana al día siguiente es decir, ayer domingo día 24.

Operación normal

Los agentes de la Guardia Urbana habían llevado a cabo un operativo normal ordinario que, sin embargo, 24 horas después de la intervención dejó de serlo. El cuerpo de policía municipal de la comisaria de la Zona Franca avisó que se acababan de personar los dos senegaleses citados, junto con un fotógrafo del diario antisistema La Directa, identificado como Jesús Martínez y la concejal electa de la CUP, María José Lecha González.

La concejala quiso entrar en comisaria

Según fuentes de la Guardia Urbana, ésta última quiso estar presente en la declaración policial de los dos ciudadanos senegaleses haciendo valer su condición de concejal. Siguiendo el reglamento estipulado, la guardia urbana no accedió a tal pretensión , y mucho menos a la presencia del fotógrafo quien, según fuentes policiales, es un activista antisistema vinculado con varios episodios de enfrentamientos con la policía, sobre todo en momentos de desalojo de pisos ocupados.

Asedio injustificado

El sindicato de la Guardia Urbana interpreta esa actuación como un gesto de presión “inaceptable” de una formación política y de “cuestionamiento injustificado del proceder de un cuerpo policial”.

Exigen a la alcaldesa, Ada Colau, que ponga fin a estas actuaciones y que “haga lo imposible para parar estos asedios, a la vez que reclamamos una declaración clara del equipo de gobierno municipal al trabajo diario de los agentes de la Guardia Urbana”.

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