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La 'estelada', en la estatua ecuestre de Franco / CG

La estatua decapitada de Franco luce ahora una 'estelada'

Gerardo Pisarello abandona el centro cultural por una puerta trasera tras ser increpado

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Minutos antes de la hora oficial de la inauguración sobre Franco en Barcelona, en el ambiente ya se respiraba tensión. La aparición del primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, a las 18 horas de esta tarde ha encendido la mecha y se han desatado los primeros incidentes, insultos y agresiones.

Algunos de los presentes frente a la puerta del Born Centre de Cultura i Memòria le han tachado de “nazi” y “fascista” mientras observaba la escultura ecuestre del Caudillo decapitado. Una actitud que ha sido recriminada por otros ciudadanos, que se han enzarzado en una pelea reprochándose unos a otros --todos ellos de mediana edad-- su actitud. “¿Pero no veis que lo hacen a propósito para provocarnos?” ha sido la frase mediadora por la que han pasado de los golpes a la conversación.

Dictadura impune

En rueda de prensa, Pisarello ha explicado que el principal objetivo de la exposición Franco, Victoria y República. Impunidad y espacio urbano es “romper el silencio sobre los crímenes del franquismo, también en democracia”. Se trata de una denuncia a la impunidad de la dictadura, según él.

“No es cómodo ver símbolos del franquismo cuando todavía vivimos en un Estado en el que hay fosas comunes” ha dicho, pero la exposición se trata de un ejercicio de derecho a la memoria. “Lo que nos tiene que incomodar es que no se conozca la historia de estos símbolos y tenemos que ser capaces de explicarlo”.

Incómodo se ha mostrado el primer teniente de alcalde en la visita a la exposición, sobre todo en la parte final, en la que se muestra un busto del dictador. Lo observaba guardando una cierta distancia, por lo que algún fotógrafo le ha instado a acercarse más. “No te hagas una foto con Franco” le aconsejaba el comisario de la exposición.

Sin intervención policial

El discurso de Pisarello ha sido interrumpido por un grupo de las Juventudes de Esquerra Republicana (ERC) y las Joventuts Nacionalistes de Catalunya (JNC), que han aporreado dos de las puertas del centro cultural para intentar acceder al grito de “fuera fascistas de nuestro barrio”, provocando que uno de ellos se desmayara y al que han trasladado a un hospital en ambulancia.

Ante los altercados, la única furgoneta de los Mossos d’Esquadra que había en la zona ha abandonado el lugar, dejando allí a dos patrullas de la Guardia Urbana de Barcelona, que tampoco han intervenido en ningún momento. Las personas que se agolpaban en la puerta del centro cultural se han dividido para esperar la salida del primer teniente de alcalde, que ha logrado despistarles saliendo por otra puerta que previamente permanecía cerrada.

Dos horas más tarde de la inauguración, la estatua ecuestre de Franco lucía una estelada, varios impactos de frutas diversas y se transformaba en un photocall frente al que posaban los curiosos. “Pues yo he traído huevos”, decía una señora. “Pues tíraselos”, apuntaba otra.