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Antón Costas, en la entrega de la XII edición de los Premios de Educación

La escuela Octavio Paz, un premio contra la “fatalidad del deterioro”

El Círculo de Economía otorga los premios a los mejores proyectos educativos para combatir la segregación escolar y mejorar el aprendizaje, que gana una escuela de Sant Andreu

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La Fundación del Círculo de Economía se ha propuesto situar en el debate público la situación de los centros educativos. Aunque el propio sector y la administración pública no es muy partidaria de destacar determinadas escuelas, con la idea de no generar competencias que potencien la desigualdad, lo que se pretende es valorar aquellas prácticas que ayudan a los alumnos a una mayor integración y a un aprendizaje efectivo. Y el ganador, en la XII edición de los premios de Educación que organiza el Círculo de Economía, con la colaboración de La Caixa, ha sido este año la Escuela Octavio Paz de Barcelona, en el barrio de Sant Andreu, por ir en contra del determinismo, o como señala el presidente de la Fundación del Círculo de Economía, Antón Costas, por luchar contra “la fatalidad del deterioro”.

Los premios se entregaron este lunes, tras una selección de cuatro finalistas. Con la presencia del propio Costas, y de la directora general adjunta de la Fundació Bancària La Caixa, Elisa Durán, y del consejero de Educación, Josep Bargalló, la comunidad educativa recibió un estímulo para poner en marcha proyectos que rompan los esquemas habituales.

Crear comunidad desde la escuela

El primer premio se otorgó a la escuela Octavio Paz, con una dotación de 15.000 euros, y el segundo a la Escola Mossèn Joan Batlle, con 8.000 euros. Los dos centros finalistas han sido la Escola Montserrat, de Cornellà, y el Instituto Quatre Cantons de Barcelona.

El jurado concedió el primer premio a la Escuela Octavio Paz “porque ha impulsado un nuevo proyecto educativo pensado para mejorar íntegramente su ámbito pedagógico y organizativo”. Se trata de una experiencia en la que se vincula directamente a las familias y al entorno más cercano, así como al más lejano, con programas internacionales. Los alumnos se agrupan por tareas, con el objetivo de que colaboren de forma más estrecha, y con el ánimo de crear una comunidad, más allá de los orígenes sociales, culturales y nacionales de cada uno de ellos.

Antón Costas, en el despacho en el Círculo de Economía, con Crónica Global, donde reclama que se recupere la sala de mandos empresarial en Cataluña, la que decide las inversiones de futuro /CG

Antón Costas, presidente de la Fundación Círculo de Economía

Un rechazo a caer en la beneficencia

En el caso de la Escola Mossèn Joan Batlle, se ha premiado la vinculación del centro con proyectos científicos, de la mano del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB). La escuela se ha convertido, con ello, en un referente en proyectos educativos de ciencia, e investigadores y profesores han trabajado de forma conjunta para introducir los cambios metodológicos, curriculares, organizativos y de espacios de aprendizaje. El objetivo es “la igualdad de oportunidades de forma que se conviertan en personas competentes en la sociedad del futuro”.

Para Costas, el gran problema de futuro en el mundo educativo es que las clases medias se alejen del bien común, con la idea de salvarse de forma individual. Si eso ocurre, muchos servicios, sociales, sanitarios o educativos, quedarán en manos de la beneficencia. Costas se niega a aceptar una tendencia al deterioro, y por ello se refiere de forma constante a esa lucha “contra la fatalidad del deterioro”. Él mismo lo ha comprobado al visitar y analizar los centros que han acabado siendo premiados, con un jurado que supervisa esos proyectos educativos, y en el que destaca Carles Mata, experto en la dirección de centros.