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Kevin Spacey, protagonista de 'House of Cards', ha sido acusado de múltiples episodios de abuso sexual / EFE

Los sexólogos sobre Kevin Spacey: "Es un farsante"

Terapeutas y exadictos al sexo recuerdan que estar 'enganchado' a la lujuria no conlleva abusos: "Es la noción del poder"

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"Es un farsante". Este es el veredicto de sexólogos y exadictos al sexo sobre la promesa del actor Kevin Spacey, investigado por partida doble por supuestos abusos masivos en el Reino Unido desde 2004, de "curarse". Los terapeutas y antiguos enfermos subrayan que ser adicto a la lujuria no presupone ataques, y apuntan a la noción de "poder" de la estrella de Hollywood

Así lo ve, por ejemplo, Núria Jorba, directora del centro homónimo de Barcelona que trata esta adicción. "Spacey ha anunciado que buscará ayuda. Alberguen ustedes pocas esperanzas. Una adicción al sexo es una enfermedad con causa subyacente: estrés, problemas de pareja o baja capacidad de resolución de conflictos emocionales", indica.

"Los abusos, por el contrario, son mucho más preocupantes. Los cometen personas a las que les gusta estar en el control, la sensación de superioridad y el poder. Al ser rasgos de personalidad y no conductas, el porcentaje de curación es bajísimo", advierte.

¿Por qué, pues, el intérprete o el productor de Hollywood Harvey Weinstein se han defendido de las denuncias alegando que "buscarán ayuda"? "Es lo esperado. Una operación de marketing doble para tranquilizar a su entorno y a la opinión pública", remacha Jorba.

"Se abusa por el estilo de vida"

Carlos, exadicto y miembro de Sexólicos Anónimos, una asociación española de ayuda a personas que sufren esta patología, coincide con la profesional. "Los abusos tienen un componente patológico psicológico o mental que la adicción al sexo no siempre tiene, salvo casos agudos. La adicción es una enfermedad", recuerda.

Según él, que lo ha vivido en sus carnes, estar enganchado a la lujuria "es muy particular. Puede ser que se actúe sólo en una habitación mediante la masturbación compulsiva, con exhibicionismo, pagando por sexo o buscando pareja sexual de forma continua, sin despertar sospechas".

"Entiendo, a nivel personal, que estas personas famosas de Hollywood han abusado más por sus estilos y modos de vida (poder, fama, etc) que por una posible adicción", analiza.

Así, ¿una adicción sexual es más fácil de curar? "Salir de ella no es fácil, pero sí posible. En mi caso, la ayuda encontrada en el programa de recuperación de los grupos de Sexólicos ha sido fundamental. Por ello existen grupos así", concluye.

"Trabajar la autoestima"

Más optimistas son desde el Instituto Barcelona Sexología. "Los programas de rehabilitación que existen actualmente, por ejemplo en los centros penitenciarios, están centrados sobre todo en la terapia grupal. Ésta da resultados pero también es necesaria la terapia individual, centrada tanto en la conducta sexual de la persona como en su autoestima", asevera una portavoz.

Tras dejar claro que los adictos al sexo, salvo situaciones límite, "no se convierten en abusadores", la representante explica cómo podría ser una terapia como la que han anunciado Spacey y Weinstein. "El terapeuta ha de evaluar todas las conductas compulsivas que se dan en relación a la adicción sexual. Posteriormente determinará la cadena conductual y el repertorio de pensamientos ligados a sus conductas sexuales y por último analizará los principales disparadores en su entorno".

¿Qué hará con ello? "Se elabora un plan de tratamiento mediante el control de los pensamientos, la modificación de conductas, el autoreforzamiento de actitudes positivas hacia el sexo y el establecimiento de límites y compromisos terapéuticos. En algunos casos se puede añadir medicación de manera puntual".

De nuevo, el instituto separa lo que los acusados de Hollywood han intentado mezclar. "En numerosas prisiones existen programas psicológicos destinados a violadores y condenados por violencia sexual, pero no concretamente para tratar la adicción al sexo. Suelen centrarse en aspectos de identificación de situaciones y emociones de alto riesgo de reincidencia y en el aprendizaje de su control para no volver a delinquir".