Menú Buscar
Cristina de Borbón a su llegada a la escuela balear de Administración Pública, donde se celebra el juicio del 'caso Nóos', junto a su abogado Miquel Roca / EFE

El juez Castro sospecha que Miquel Roca intentó cerrar un trato para proteger a la Infanta

El instructor del 'caso Nóos' denunció por carta a Pedraz, que lleva el sumario de Manos Limpias, que el letrado barcelonés le citó por vía interpuesta en una finca

3 min

El juez instructor del caso Nóos, José Castro, envió el pasado día 16 una carta a Santiago Pedraz, su colega de la Audiencia Nacional encargado de la investigación en torno a Manos Limpias y a Ausbanc, en la que le informa de una sospechosa oferta de reunión por parte de Miquel Roca, defensor de la infanta Cristina de Borbón.

Castro explica en esa misiva, a la que ha tenido acceso Crónica Global, que en los primeros días de diciembre de 2013 recibió la visita en su despacho de Jaime Riutort, un letrado de Palma colaborador en la defensa de la Infanta. En esos días, él debía decidir si volvía a convocar a la hermana del Rey para que acudiera al juzgado.

Una cita en el campo

Riutort le transmitió el deseo de Miquel Roca, director del equipo de defensa de Cristina de Borbón, de mantener una entrevista con él en una finca, aunque no sabía si sería de Mallorca o de Barcelona, lejos de los periodistas.

Castro explica a Pedraz que, pese a que tiene la puerta abierta de su despacho para recibir a los abogados los defensores, no quiso acceder a un encuentro en esos términos. Nunca obtuvo respuesta del letrado mallorquín, que debería haberle dicho si Roca aceptaba el encuentro en los juzgados.

Las sospechas

Aunque informó del asunto al fiscal Pedro Horrach, no quiso darle mayor importancia. Sin embargo, tras las detenciones de los cabecillas de Manos Limpias --acusación particular en el caso Nóos-- y de Ausbanc, Castro decidió informar, primero, por teléfono y en presencia del juez decano de Palma, a Pedraz. Y, luego, en la fecha citada, por escrito.

El instructor del caso Nóos incluye en su carta la sospecha que le ha asaltado al conocer la información periodística sobre la trama de Manos Limpias. Duda de si fue el sindicato el que puso precio a su retirada del caso o si fue la defensa, en línea con lo que quizá iba a proponerle a él en la cita campestre, la promotora del amaño.