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Antonio Salinas, fiscal Anticorrupción / EFE

La jubilación del fiscal Salinas, aire fresco para los Pujol

El jefe de la Fiscalía Anticorrupción abandonará el cargo al final de octubre dejando descabezada la institución que impulsa los sumarios contra la familia del expresidente de la Generalitat

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El Jefe de la Fiscalía contra la delincuencia Económica, el Crimen Organizado y la Corrupción, Antonio Salinas, se jubila a finales de octubre al cumplir 70 años.

Su plaza quedará vacante y la previsión indica que no será cubierta hasta transcurridas las previsibles elecciones generales, cuando el gobierno resultante ratifique o en su caso elija a un nuevo fiscal general del estado. El nombramiento, en cualquier caso, no se efectuará mientras el Ejecutivo se encuentre en situación de interinidad. Por lo tanto, la previsión sitúa a Anticorrupción sin dirección operativa durante una larga temporada.

Fiscalía descabezada

Partiendo de la base de que la fiscalía es el motor del grueso de las investigaciones que afectan al clan Pujol por delito fiscal y blanqueo de capitales, la falta temporal de dirección ralentizará (si no, modificará), las líneas estratégicas definidas por Salinas y que fielmente están ejecutando los fiscales adscritos a cada caso.

Este cambio no ha pasado desapercibido para el clan Pujol, que observa con mucha atención los movimientos de Anticorrupción para modular sus estrategia de defensa.

Fuentes de la fiscalía, sin embargo, sostienen que la jubilación de Salinas no tiene porqué afectar al desarrollo inicial de las indagaciones sobre los supuestos ilícitos de los Pujol. En este sentido, se destaca el papel de la teniente fiscal, Belén Suárez -que dirige la acusación en las diligencias que tramita la Audiencia Nacional sobre el clan familiar-, firme ejecutora de los postulados de Salinas.

Carrusel de candidatos

Precisamente, el nombre de Suárez suena como sustituto del actual fiscal jefe. También se ha dejado oír el nombre de Alejandro Luzón, teniente fiscal de la inspección de la fiscalía, y de Manuel Moix, ex fiscal jefe de Madrid y actual fiscal del Tribunal Supremo.

En todo caso, se trata de conjeturas porque mientras el gobierno esté en funciones no se nombrará cargo alguno en la cúpula de Anticorrupción.