Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Un agente de la Guardia Urbana solicita la activación del protocolo municipal por acoso laboral / CG

El jefe de la Urbana niega acoso laboral en el cuerpo pese a las denuncias de varios agentes

El intendente mayor Pedro Velázquez rechaza tajante que policías sufran discriminación por parte de sus superiores aunque existen quejas, presentadas ante la UDAI

4 min

El jefe de la Guardia Urbana de Barcelona (GUB), Pedro Velázquez, niega que "exista" acoso laboral en el cuerpo. Así de contundente se ha mostrado el intendente mayor este viernes, tras ser preguntado por la denuncia de tres agentes, que aseguran haber sido víctimas de persecución por parte de alguno de sus mandos y así lo han denunciado ante asuntos internos --UDAI--. Es más, uno de ellos solicitó la activación del protocolo municipal contra la discriminación en el trabajo, tal y como demuestra la documentación a la que ha tenido acceso Crónica Global

Velázquez ha zanjado tajante: "No tenemos constancia de ninguna situación de acoso laboral. En estos momentos esto no existe”. Una afirmación que contradicen las pruebas aportada por los afectados, que también cuentan con testigos de lo sucedido. Y es que, en el caso de uno de los policías, con más de una década de servicio, fue la propia UDAI quien le remitió a activar el cauce del consistorio --por la dignidad y la no discriminación en el trabajo-- al considerar la situación un "asunto personal" con un subinspector. Desde el ayuntamiento, a su vez, le indicaron que debía tramitar su queja a través de asuntos internos por tratarse de un problema "laboral". 

Acoso laboral en la Urbana

Niega Velázquez estar al tanto cuando uno de los documentos, aportado por uno de los policías, señala que se reunió el grupo asesor de la Urbana, formado por un representante de la gerencia de seguridad y prevención, así como otro del departamento de prevención de riesgos laborales, y delegados de CCOO, UGT y Sapol, para valorar la queja del afectado. 

Un agente de la Urbana de Barcelona / GUARDIA URBANA
Un agente de la Urbana de Barcelona / GUARDIA URBANA

El funcionario incluso intercambió correos electrónicos --y aporta pruebas de ello-- con Marc Balsebre, gestor de proyectos del Departamento de Prevención de Riesgos Laborales, para trasladarle su intención de activar el protocolo contra el acoso y preguntarle cómo hacerlo. Finalmente, la conclusión del comité fue que se trataba de un caso de ámbito profesional y que la policía de Barcelona cuenta con “órganos competentes” para dilucidar qué responsabilidades se derivan de dicha denuncia. Es decir, asuntos internos derivó la queja a riesgos laborales, y de ahí volvió, de nuevo, la UDAI.

Denuncia contra el cuerpo

Pese a la rotunda negativa de Velázquez sobre esta situación en el cuerpo, asuntos internos abrió sendas informaciones reservadas en caso de dos efectivos, que denunciaron situaciones de acoso laboral por parte del mismo subinspector, que se autodenomina como el papi. Uno de ellos aún sigue de baja por depresión, mientras el otro se ha reincorporado al patrullaje como uniformado, tras un periodo alejado del cuerpo, también por prescripción médica (por ansiedad y estrés).

El tercer afectado, de menor edad, denuncia ostracismo profesional tras sufrir dos accidentes de tráfico en acto de servicio --sin heridos--. Los tres estudian emprender acciones legales por una discriminación que, aseguran, se ha traducido en "marginación laboral" y problemas de salud, como estrés, ansiedad y depresión