Menú Buscar
Jaume Oliveras (ERC), alcalde de El Masnou, ha ocultado información sobre un nuevo dispensador de metadona en una área pediátrica / CG

Lo que oculta Oliveras (ERC) sobre el dispensador de metadona

El alcalde de El Masnou esconde que la unidad, situada en una área infantil, operará diariamente y no está pactada con las entidades ni con los vecinos

6 min

Lo que oculta Jaume Oliveras (ERC) sobre el dispensador de metadona de El Masnou (Barcelona). El alcalde del municipio barcelonés esconde que el servicio compartirá espacio con una área pediátrica y que no está pactado con las entidades sociales ni con los vecinos.

El equipo de gobierno de Oliveras cargó ayer, miércoles, 14 de febrero, contra Crónica Global por informar de forma "alarmista" e "inexacta" sobre la nueva unidad de atención a las adicciones, que entrará en funcionamiento en el CAP Ocata de la localidad en marzo. No rectificó, sin embargo, ninguna de las informaciones publicadas por este medio y lo que es más, soslayó elementos de juicio para los vecinos.

El dispensario operará diariamente

El Ejecutivo local que comanda Oliveras manifestó que el CatSalut prevé que "el servicio se preste quincenalmente a partir de marzo". Y es incierto. Según ha podido saber este medio de fuentes cercanas al Departamento de Salud, un médico ya está asignado a la unidad para visitar los martes y los jueves. "El resto de días también estará activo: habrá un trabajador social, una enfermera y el vigilante de seguridad", han agregado.

Las mismas fuentes han abundado que "si bien el CatSalut puede inicialmente retrasar las visitas bisemanales para rebajar la alarma social, la unidad de metadona está pensada para dar un servicio más regular, de lo contrario sería inefectivo". "Un Centro de Atención y Seguimiento (CAS) vela, como no podría ser de otra manera, por sus pacientes. Reparte el sustitutivo de la heroína a diario y visita semanalmente", han añadido.

No está pactado

El dispensador de metadona no está pactado ni con los vecinos ni con las entidades de salud mental. De hecho, el propio Ayuntamiento de El Masnou admitió ayer que fue informado a principios de diciembre. "Todo ello viene del plan de salud mental del exconseller de Salud Toni Comín, que inyectó 70 millones en ese campo asistencial en 2017. Con ese dinero, el área básica de salud de Ocata ganará los servicios", han explicado fuentes no oficiales de Salud.

"El gobierno municipal de El Masnou se enteró del hecho y montó una reunión casi a puerta cerrada el 18 de diciembre en la sala de plenos. No en el barrio, para no alarmar. El asunto nunca se trató en la Mesa Local de Salud Mental. Tampoco se informó a la guardería que está ante el centro. De hecho, el alcalde Oliveras y la concejal Sílvia Folch visitaron ayer la escuela para calmar los ánimos. Hay alarma entre los padres".

No se informó a toda la oposición

El gobierno republicano hizo hincapié ayer en que invitó a la oposición municipal a la reunión informativa el 18 de diciembre. "No es cierto. Sólo acudió un concejal que no era del equipo de gobierno. El resto de miembros de la corporación no fueron informados. De hecho, se prevé que hoy, jueves 15 de febrero, los electos pidan el acta del encuentro con el CatSalut", han indicado fuentes municipales.

"No se les puede acusar de falta de transparencia porque celebraron una reunión y reseñaron la apertura del dispensador de metadona en la revista municipal. Pero sí fueron cicateros con la información. No informaron de que la oficina repartiría el opiáceo fármaco y sólo hablaron de 'aumentar la cartera de servicios de salud mental'. Por eso la oposición está aún a la espera: no tienen todos los datos porque "Salud y el ayuntamiento los han dado con cuentagotas", han remachado.

"Necesario, pero no aquí"

Esta es la máxima que resume la posición vecinal y de los comerciantes respecto al servicio. "Es absolutamente necesario a nivel sanitario. Trata adicciones en las que puede caer cualquiera. Pero la ubicación está mal elegida. Compartiendo espacio con una unidad psiquiátrica, con niños, frente a una guardería, un parque y un club cannábico", resume un residente de la zona.

"Hay dos mentiras más en el discurso de Oliveras (ERC). Nadie habló de una narcosala. Fueron ellos los primeros, con el fin de cambiar el marco del debate e intoxicarlo. Un CAS con dispensador de metadona es el segundo nivel de atención a las personas drogodependientes. Y dos, el primer edil asegura que es un 'servicio controlado'. Es mentira. Los médicos que trabajan en salud mental saben que no lo es, que son unidades conflictivas. Y no pasa nada: deben existir y son necesarias. Pero generan tensión en la consulta e impacto en el entorno. La ubicación es clave. Incluso para los pacientes, que necesitan una atención integral. El consistorio de El Masnou lo sabe y calla", han concluido voces cercanas al Servicio Catalán de Sanidad (CatSalut).