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La escuela Sagrada Familia de La Llagosta presenta deficiencias como humedades y goteras / AJUNTAMENT LA LLAGOSTA

Humedades, goteras y un comedor insalubre, así está un colegio de La Llagosta

El ayuntamiento, el Ampa y la dirección exigen a la Consejería de Educación de la Generalitat una reforma integral del centro, que se cae a trozos tras décadas de "promesas incumplidas"

6 min

La escuela Sagrada Familia (SAFA) de La Llagosta (Barcelona) se cae a trozos. Así lo llevan denunciando desde hace más de 14 años las familias del colegio, pero también la dirección y el consistorio municipal ante la pasividad de la Consejería de Educación de la Generalitat de Cataluña. El paso del tiempo ha derivado en humedades y goteras que “no se solventan con un simple mantenimiento” y ciertas partes del edificio no están en condiciones para utilizarse. Entre ellas, el comedor, que cuenta con un informe desfavorable de sanidad.

Por el momento, y tras mucha insistencia, lo único que han logrado arrancar a la Generalitat es el compromiso de que la reforma de la escuela estará entre las cuatro prioridades del Vallès Oriental-Maresme de cara a los presupuestos de 2023. Sin embargo, ni familias, ni dirección, ni ayuntamiento se creen las palabras de la consejería.

"Harto de promesas incumplidas"

El alcalde de La Llagosta, Óscar Sierra (PSC), reconoce que está “harto” de las “promesas incumplidas que nos tienen desesperados”. Y es que llevan más de una década reclamando una inversión en un centro que no está en condiciones para acoger a cerca de 300 niños. De hecho, hoy por hoy cuentan con espacios en los que no pueden acceder porque están tapiados al considerarse inseguros.

“El arquitecto bloqueó el acceso al centro cultural, que es donde hacíamos los festivales, las reuniones y las obras de teatro”, explica David Soriano, director del SAFA. La sala polivalente hace años que está cerrada con humedades que han provocado agujeros en el techo y que presenta goteras.

Uno de los agujeros del techo del colegio SAFA / CEDIDA
Uno de los agujeros del techo del colegio SAFA / CEDIDA

Un aula adaptada a comedor

El comedor también tiene deficiencias en una sala pequeña que, en realidad, es un aula. La instalación no cumple las condiciones de seguridad y así lo sabe la Consejería de Sanidad, quien decretó “desfavorable” el lugar donde los niños comen. “La comida entra por la misma puerta que los alumnos y la sala tiene un baño que no está aislado”, apuntan en declaraciones a este medio.

Además, la presidenta del Ampa, Miriam Gallando, explica que los estudiantes tienen que hacer turnos para comer porque no caben todos a la vez en las 12 mesas que hay. De hecho, un 70% de ellos se quedan en el comedor, por lo que deben organizarse por etapas educativas. También la pista polideportiva tiene grietas en la superficie. Ante esta situación, el ayuntamiento ha cedido una de las pistas del complejo deportivo muncipal El Turó. 

Un aula adaptada a comedor del colegio SAFA / CEDIDA
Un aula adaptada a comedor del colegio SAFA / CEDIDA

Jornadas de puertas abiertas, una odisea

Desde el consistorio, Sierra asegura que su gobierno está “dispuesto a avanzar el dinero” --o al menos el 50%-- de una reestructuración a fondo, pero es la Generalitat la que debe asumir ese gasto. Se manifiesta “cansado de taparle las vergüenzas" al Ejecutivo autonómico y avisa de que llegará hasta el final, apoyando a las familias. “Nos volcaremos en visualizar la dejadez de la Generalitat”. Sin embargo, desde la consejería no han respondido a las preguntas de este medio sobre los planes de futuro para el centro.

Por otro lado, las jornadas de puertas abiertas son una odisea para profesores, que tratan de tapar las imperfecciones del edificio con murales en las paredes. El director del colegio asegura que, “si no fuera por la buena predisposición de los docentes y los buenos resultados académicos de los estudiantes”, la SAFA tendría una caída de inscripciones.

Miedo a una caída de inscripciones

Una cuestión que, precisamente, inquieta al alcalde, que teme por el futuro del colegio si el Govern no cumple su promesa e incluye la reforma integral en sus presupuestos del año que viene. “Si esa tendencia continúa, ¿dónde llevamos a los niños?”, se pregunta. Y es que, pese al esfuerzo por mantener las instalaciones, ya no es suficiente. “Hace unos meses pintamos las paredes, pero derivado de las humedades, en tres meses estaban desconchadas”, relata.

Patio del colegio SAFA / CEDIDA
Patio del colegio SAFA / CEDIDA

El alcalde recuerda a la Generalitat, y en especial al conseller Josep Gonzàlez-Cambray, que la educación es un pilar básico. "Si no lo cuidamos, tendremos un futuro negro”. Mucho más importante es en municipios con recursos limitados como La Llagosta, “donde hay familias humildes, con renta per cápita más baja y con mucho fracaso escolar”.

También desde el Ampa, Miriam Gallando asegura que no tiene nada que perder. “Iré hasta el final y haré el ruido que haga falta para que mis hijos crezcan en un colegio digno".