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Fachada de la Herboristería Llobet / JCM-CG

Herboristería Llobet, el templo de la medicina alternativa que se niega a morir

Con 167 años de historia a sus espaldas, este comercio brinda asesoramiento y atención a todas las personas que tengan dolencias que afectan a su bienestar y rutina

8 min

Hace 167 años, la mayor parte de remedios que había contra las principales dolencias y enfermedades eran de origen natural. Es en este contexto, cuando España aún era un gran imperio con posesiones de ultramar, que la familia Llobet abre una herboristería en Travessera de Gràcia, 159. A pesar de los cambios en su entorno, ahí sigue este establecimiento, con el mismo aspecto que tenía en el momento de su apertura. En su interior, hierbas, mezclas y especias para aliviar o curar todo tipo de patologías, entre las que destacan los problemas respiratorios, digestivos y de insomnio. La Llobet tiene un núcleo fiel de clientes, y tras el cierre de la Herboristería del Rei, ya es la última de las "históricas" que sigue en pie.

Al entrar en este pequeño templo de la medicina natural todo te traslada a mediados del siglo XIX, dado que la decoración “es exactamente la misma”, explica Álvaro Palacios, el actual regente. Así pues, destacan los aparadores en los que se distribuyen los diferentes productos a la venta o los botes de cristal llenos de especias. El elemento más estético, sin embargo, es un reloj de pared de la época de Bismark, excanciller del extinto Imperio Alemán. Las baldosas muestran claramente el paso del tiempo, con profundos surcos que no se pueden reparar “porque están catalogados”.

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Un cliente compra en la Herboristería Llobet / JCM-CG

Cinco caras, una idea

Desde el momento de su nacimiento, en 1855, tres generaciones de Llobet regentaron el negocio de forma ininterrumpida. El último de ellos, Xavier, “era una persona muy conocida en el barrio por su labor”, alabada por médicos de la época y por buena parte de los vecinos. Además, era un hombre muy ilustrado, dado que en la rebotica de la tienda se organizaban conversaciones literarias y políticas. Fue precisamente el desarrollo de estas últimas la razón por la que el franquismo “destinó a un policía delante de la puerta”, explica Palacios, que vigilaba con esmero que no se criticara al régimen.

Tras los Llobet, le llega el turno a Emilio Store, sobrino de Xavier. Esta situación se produce por un favor entre los hermanos Llobet, dado que Emilio “era sindicalista, de los radicales, y nadie lo quería contratar”, todo ello en un entorno profundamente convulso, entre 1977 y 1979. Tanto tío como sobrino tenían un “carácter complicado”, y constantemente se enfadaban. La situación llegaba a tal punto que, a pesar de que Xavier vivía encima de la tienda, cuando algún cliente preguntaba por él, Emilio Respondía: “Está muerto”. Tras la salida de último regente vinculado con la familia, le llega el turno a Álvaro Palacios, que lleva al frente la Herboristería Llobet un total de “27 años”.

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Álvaro Palacios, el actual regente de la tienda / JCM-CG

Ada Colau, clienta en pretérito

En un comercio con 167 años a sus espaldas los clientes se cuentan por miles, de todas las edades, procedencias y orígenes sociales. Palacios destaca que “obviamente”, viene más gente mayor, “dado que es la que tiene más dolencias”, aunque también se acercan a la tienda personas jóvenes. Por otra parte, vienen compradores de toda Cataluña, y de más allá de España. Es el caso de una mujer de Gales “que cuando viene a Cataluña se acerca, porque tiene alergia a los antibióticos” y ciertos combinados de hierbas “le van bien", detalla Palacios. También hay otra clienta que vive en las Seychelles y compra productos para su marido “que padece depresión”. Por otra parte, también hay un perfil de comprador formado por las “familias que vienen generación tras generación” por una razón sentimental.

Más allá de los compradores de perfil anónimo, a la Llobet también se acercó una cara otrora desconocida, pero que hoy es la alcaldesa de Barcelona, ni más ni menos que Ada Colau. Sobre ella, el actual regente destaca que “era muy agradable”, aunque desde que llegó al poder “ya no viene”. Otro ejemplo es el de Carmen Machi, a la que también define como una persona “muy cercana y amable”. Además de ellas dos, Montserrat Caballé participaba “de muy jovencita” en algunas tertulias artísticas que organizaba Xavier Llobet.

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Recipientes de cristal llenos de especias / JCM-CG

Precios disparados, ventas que resisten

El confinamiento de marzo de 2020 forzó el parón de toda la economía, con excepciones a los comercios esenciales, entre los que estaba la Herboristería Llobet. La tienda abrió “en un horario más reducido, hasta las siete de la tarde”, explica Palacios, dado que llegaba un punto en que la calle “era un desierto, y no valía la pena". A pesar de que las ventas se redujeron, dado que se limitaron únicamente a los clientes de las inmediaciones, “se consiguió aguantar bastante bien”, aunque tras 25 años “de subir en ventas”, los dos últimos “han sido de caída”, lamenta.

En relación a la crisis de suministros y de precios que reina en la actualidad, con un IPC completamente desbocado, el regente confirma que la ha notado “y mucho”, dado que a finales de diciembre recibió el email de un proveedor en el que se le recomendaba “comprar con antelación, porque los precios se iban a disparar”. Por ejemplo, hay algunos botes de hierbas “que me han subido 20 euros de golpe, y lo he tenido que repercutir en los clientes”, porque entre “ésto y la subida de la luz, los números peligran”. En cuanto a problemas de abastecimiento, se han notado “con marcas concretas” y sobretodo con los “productos que llegan de Asia”. A pesar de todos estos ingredientes que ponen en aprietos a cualquier negocio, la Herboristería Llobet aguanta fuerte, con el objetivo de seguir brindando salud y bienestar a sus clientes.