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La Cumbre del Clima en Madrid, presidida por la chilena Carolina Schmidt / Europa Press

¡Habemus acuerdo! La Cumbre del Clima fija un plan de reducción de emisiones en 2020

La COP25 aprueba 'in extremis' un acuerdo después de que Chile pidiese ayuda a España en las negociaciones

3 min

La Cumbre del Clima, COP25, que se ha tenido lugar en Madrid, ha aprobado, finalmente, un acuerdo que recoge los tres pilares fundamentales para los que Chile pidió ayuda en las negociaciones a España: ambición climática, mecanismos de pérdidas y daños, así como financiación.

En el documento final Chile-Madrid, Tiempo para la Acción  se le pide a todos los actores implicados en este acuerdo un plan más duro en materia de reducción de emisiones para el año 2020, de acuerdo con la recomendación científica de limitar el crecimiento de la temperatura global a 1,5ºC. Durante el plenario, que ha arrancado sobre 10.00 horas de este domingo, y pese a la discusión que estuvo a punto de echar por tierra el acuerdo, finalmente el pacto vio la luz después de que Brasil tuviese "en consideración" a Tuvalu e Indonesia.

El acuerdo de la Cumbre del Clima ha llegado in extremis. Se han superado, incluso, las 36 horas de retraso que se experimentó en Durban en 2011. Pero, finalmente, ha tenido lugar después de que Chile pidiese a la ministra española para la Transición Ecológica, en funciones, Teresa Ribera, que ayudase en las negociaciones. El acuerdo se había visto lastrado por las diferencias entre China, India y Brasil.

Madrid-Chile, Tiempo para la Acción

La declaración Madrid-Chile, Tiempo para la Acción exige a los países mayores esfuerzos en materia climática para sobre todo, recortar las emisiones de CO2. Se trata de que en 2020 los países cierren Planes Nacionales que incorporen medidas, previsiones y recortes contra el calentamiento. En estos momentos, se vaticina un calentamiento de la Tierra de 3,4ºC y el acuerdo de 2015 ya pedía que fuese menos de 2ºC, con un objetivo ideal de 1,5ºC.

Así, el mensaje enviado tras este acuerdo es que, en 2020, los líderes de los países van a tener que poner en práctica planes nacionales más potentes que mejoren la situación climática que estamos viviendo para, al final, cumplir con los objetivos y sin desviarse de estos planes marcados. 

Ayuda financiera a los países más débiles

El documento también pide, urgentemente, que los países desarrollados aporten la "ayuda financiera" necesaria para que el Sur global pueda tanto mitigar sus emisiones como amoldarse a los cambios que provoca la crisis climática en sus países. Asimismo, los países han aprobado que el Fondo Verde destine recursos para compensar "pérdidas y daños" irremediables que el cambio climático ya provoca.