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Fruta en una bolsa de plástico / UNSPLASH

Guía para usar menos plástico en el día a día

Reducir el consumo y la utilización de plásticos ayuda a cuidar los océanos y el medio ambiente

Juan Antonio Marín
5 min

El Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra el 3 de junio de cada año, es el momento perfecto para concienciar a miles de personas sobre la importancia de cuidar el planeta. En esta ocasión, los esfuerzos de este día fueron destinados a la concienciación sobre lo nocivo del plástico y lo beneficioso que sería dejar de utilizarlo. Actualmente, existen muchos supermercados que están dejando de vender bolsas de plástico, usando en su lugar papel reciclable para sus envoltorios.

Otras de las acciones que más llamaron la atención fue la de la revista National Geographic, que publicó un reportaje indicando que ocho millones de toneladas de plásticos acaban en el océano cada año. Sin embargo, esa edición de la publicación con el reportaje en portada venía embalada en plástico. Al mes siguiente, la revista pidió perdón dando ejemplo, anunciando que cambiaba su envoltorio por uno de papel. Un pequeño gesto que ayuda a que muchas personas se den cuenta del problema. Pequeños gestos que cualquiera puede aplicar en su día a día para contribuir a un mundo mejor.

Bolsa reutilizable

El primer paso empieza por uno mismo. Planificar la visita al supermercado con antelación y apostar por los comercios de cercanía es una de las mejores maneras de contribuir a la eliminación del plástico. Si se seleccionan productos que no vengan envasados y se lleva una bolsa reutilizable de tela o fibra, ya se está tomando una importante acción para contribuir a la solución del problema.

Otra buena práctica es llevar una bolsa de red, con la que pesar y almacenar los alimentos frescos antes de comprarlos. Así, la pegatina con el precio puede ponerse en esta bolsa para poder pagar en caja y, una vez hecho esto, guardar los productos dentro de una bolsa más grande.

Alimentos procesados

Cualquier persona que haya hecho la compra sabe que muchos supermercados utilizan plásticos para facilitar la venta de algunos productos. Por ejemplo, en embutidos y quesos, donde las cadenas de establecimientos suelen cortar previamente el producto para luego envasarlo en paquetes de corcho con envoltura de plástico. Comprar este tipo de productos no sólo es más caro, sino que se está utilizando más plástico del debido.

Esta situación es mucho más flagrante cuando se ve en los productos frescos, ya que en ocasiones las verduras y las frutas se venden al peso en grandes bolsas de plástico o troceadas, como en el caso de la lechuga. De nuevo, estos productos aumentan muchísimo su precio por el envasado, por lo que es mucho más interesante para el comprador adquirirlos tal y como están en los estantes: sin plástico.

Agua y legumbres

Aunque parezca mentira, se pueden consumir todos estos productos sin recurrir al plástico. El caso del agua no requiere más que un filtro de agua o una jarra filtradora que puede conseguirse por un precio muy económico y que permitirá beber agua del grifo evitando los sabores u olores no deseados.

En el caso de las legumbres, existen muchos comercios de proximidad que están empezando a vender este tipo de alimentos a granel, por lo que basta con llevar una bolsa de tela reutilizable para poder comprarlos y pesarlos. En el caso de las conservas, el mejor consejo es apostar por alimentos que vengan envasados en vidrio o latas dentro un paquete de cartón. Así se puede evitar los envases con etiquetas de plástico.