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El ataque incendiario contra una furgoneta de la Guardia Urbana / Pablo Miranzo

La Guardia Urbana ve "fallos" en las Ramblas: "Pudo haber un muerto"

Los agentes, atacados con un cóctel molotov, pirotecnia y líquido inflamable, denuncian un "operativo mal diseñado" y exigen más medios contra los radicales

8 min

Los sindicatos de la Guardia Urbana de Barcelona cargan contra el operativo policial de Mossos d'Esquadra y el que diseñó la Jefatura del cuerpo en ocasión de la marcha radical por el rapero Pablo Hasél, y que terminó con un ataque incendiario contra la comisaría de las Ramblas y una furgoneta ardiendo con agentes dentro. 

En conversación con este medio, Eugenio Zambrano, portavoz de Administración Pública de CSIF, ha explicado tras el asalto violento a la sede policial de la Unidad Territorial (UT) 1 que el dispositivo de control de los antisistema "estuvo mal diseñado". Zambrano ha apuntado "al intendente jefe de la Unidad de Refuerzo a las Emergencias y la Proximidad (UREP) --los antidisturbios de la Urbana, atacados ayer--", por diseñar el operativo, y a "la falta de apoyo y de decisiones claras del gobierno municipal de Ada Colau, alcaldesa, y Albert Batlle, teniente de alcalde de Prevención y Seguridad". 

"¿Quieren un muerto con uniforme?"

Afectado por el ataque incendiario contra la UREP en las Ramblas, Zambrano ha alertado de que "el asalto radical arriesgó la muerte, el asesinato, de compañeros". Por ello, el también efectivo policial ha alertado de que "la plantilla de la Guardia Urbana de Barcelona está harta y hastiada". Ha exigido el activista sindical "medios para lidiar con las huestes de radicales". Recursos humanos, por un lado, y materiales, por el otro, que pasarían por "gas pimienta y lanzaderas". 

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Un agente de la Brigada Móvil de los Mossos d'Esquadra barre las Ramblas de radicales / EFE

"La UREP es un cuerpo que puede efectuar labores de orden público. Pues o los escondes para que intervengan solo los Mossos d'Esquadra o les permites intervenir con todo el material y el personal adecuado. No como ayer, que quedaron vendidos", ha criticado. El agente a tenido palabras incluso más duras para el Govern. "¿A qué juegan, a que haya un muerto con uniforme? ¿Quieren la imagen de un policía muerto? Porque ayer es lo que estuvo a punto de pasar". Ha enviado un mensaje claro a Miquel Sàmper, consejero catalán de Interior: "Jamás debió dejar acercarse la manifestación a la comisaría". 

UGT: "Queremos más medios"

Por su parte, desde UGT en Guardia Urbana han subrayado en conversación con este medio que mandan su apoyo "a los compañeros que intervinieron" en las algaradas tras la marcha radical por el rapero Pablo Hasél, en el 12º día con protestas en la Ciudad Condal. "Esperemos que no tenga que haber un accidente grave con un compañero para obtener más medios", ha pedido un portavoz. Dichas herramientas deben ser "congruentes y proporcionales" para defenderse "oportunamente de un ataque tan grave como el que se ha realizado hoy". 

El sindicato ha mandado su "agradecimiento" a los políticos que se han puesto en contacto con ellos para insuflarles "ánimo", ha expresado su "firme condena a los actos vandálicos que nos perjudican a todos" y ha querido arropar a "los compañeros que contuvieron a los violentos". 

Segundo ataque a la comisaría de las Ramblas

Lo factual es que el ataque a la comisaría de la UT-1 de la Guardia Urbana de Barcelona ha sido el incidente más grave en la marcha de apoyo a Pablo Hasél de Barcelona, la más concurrida de las seis que se han convocado en Cataluña. En la Ciudad Condal, apenas un millar de personas han recorrido el centro de la ciudad de forma pacífica. Hasta el Raval. Allí, en el casco antiguo de Barcelona, los antisistema han atacado bancos y han lanzado objetos a la línea policial. Siguió el caos, con una manifestación ya desorganizada que logró llegar a las Ramblas. 

Pese a los avisos por megafonía de los mossos, unos pocos centenares de jóvenes alcanzaron la sede policial de la Guardia Urbana, donde perpetraron su ataque con fuego. El 12º día de protesta, la violencia escaló, con al menos un cóctel molotov lanzado. Los mossos cargaron, y los radicales subieron por las Ramblas, saqueando comercios a su paso e incluso el hotel NH Collection, situado en la Rambla Catalunya. Los mossos detuvieron a 10 personas antes de que las algaradas se disiparan. Entre ellas la autora del ataque con fuego a la sede policial de Guardia Urbana. El segundo asalto en pocos días, pues los radicales embistieron la sede policial el 19 de febrero, la cuarta noche de disturbios por Hasél en Barcelona. 

El modelo policial: ¿y la Urbana?

Todo ello cuando algunos de los partidos que aspiran a formar Govern en Cataluña, como ERC, Junts, En Comú Podem y CUP, han planteado un "cambio de modelo policial". Esa redefinición, se sobreentiende, es solo para los Mossos d'Esquadra. Nadie se acordó de la Guardia Urbana de Barcelona hasta ayer, cuando encajaron un ataque con al menos un cóctel molotov, pirotecnia y líquido inflamable. De hecho y como avanzó este medio, los 150 antidisturbios de este cuerpo de 3.000 efectivos estuvieron congelado los primeros días de altercados. 

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Un banco, saqueado durante los disturbios tras la marcha por Pablo Hasél / EFE

Ello es quizá porque su responsable máxima, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, prometió disolver esta unidad al llegar a la alcaldía en 2015. No lo hizo, y se limitó a cambiarles el nombre y ampliar sus competencias. Colau fue ayer de las primeras en condenar la violencia contra los agentes y en arroparlos. A continuación lo hizo Miquel Sàmper, consejero catalán de Interior, presente en el CeCor de Barcelona, donde se coordinan Mossos, Guardia Urbana, el SEM y Bomberos. Fue pronto, antes que otros políticos, pero también tarde. La Urbana ya ha recibido dos veces, una con fuego, y ha quedado fuera del "nuevo modelo policial" del que hablan independentistas y comunes.

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