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Un sanitario camina por el exterior del Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida / EP

El Govern admite que los hospitales de Lleida están "estresados" por el coronavirus

La Generalitat llama a no bajar la guardia frente a los 70 brotes activos en la región sanitaria

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Una de cal y otra de arena. El delegado de la Generalitat en Lleida, Ramon Farré, ha asegurado este miércoles que pese a que los últimos datos de contagios en Lleida reflejan una cierta estabilidad, la situación del sistema sanitario sigue "profundamente estresada".

"Desde unos días hacia acá se aprecia de manera sensible y estable que el crecimiento de los casos de Covid-19 en el Segrià, y por extensión en la región sanitaria de Lleida, ha sufrido estabilización y apunta ligeramente que puede iniciarse un cierto descenso", ha asegurado Farré. Sin embargo, el gestor ha destacado que hay que "mantener el esfuerzo y la disciplina" para seguir doblando la curva de infectados.

Los positivos se detectan con retraso

Por su parte, Divina Farreny, gerente de las dos regiones sanitarias de Lleida, ha explicado que están llegando a los centros sanitarios positivos con cinco o seis días de retraso, de los cuales se ha ingresado en total a 169, 20 de ellos en UCI. Asimismo, ha señalado que el Hospital Universitario Arnau de Vilanova cuenta con tres plantas abiertas y dos UCI, aunque tiene capacidad para abrir aún dos más, y que el Santa María, con seis habitaciones, tiene capacidad para otras 16.

La gerente ha afirmado que en la provincia, entre brotes y casos asociados, hay setenta focos y ha avanzado que se han incorporado "24 gestores Covid" para informar a las personas que den positivo de coronavirus y trabajar en la búsqueda de contactos.

Ingresos de avanzada edad

 

Farreny ha insistido en que está aumentando el porcentaje de pacientes que ingresan con más de 60 años, por lo que ha insistido en la necesidad de extremar las medidas de distanciamiento.

En este sentido, ha remarcado que "el virus sigue aquí y seguirá muchos meses. No podemos bajar la guardia, hasta que no haya vacuna. Nuestra vacuna es bajar el ritmo social, la mascarilla, hacer la higiene de manos e intentar que no se inicien cadenas de transmisión".