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Las tradicionales embarcaciones turísticas Las golondrinas de Barcelona

Las golondrinas vuelven a zarpar en Barcelona en busca del público local

La empresa rebaja sus precios y potencia sus embarcaciones de madera para captar el interés de los vecinos

Aleix Mercader
3 min

Las golondrinas volverán a zarpar del Puerto de Barcelona el próximo 19 de junio. Las tradicionales embarcaciones turísticas, que llevan amarradas desde que estalló la crisis del coronavirus, surcarán las aguas en un escenario de caídas pronunciadas de los visitantes extranjeros.

El gerente de la empresa, Manel Roca, representante de la cuarta generación al frente de la flota, reconoce que “las expectativas son complicadas en un país cuya economía se dedica casi en monocultivo al turismo”. En Las Golondrinas conocen de primera mano esta realidad: siete de cada diez clientes que cruzan la pasarela son extranjeros. Sin embargo, la compañía quiere aprovechar esta coyuntura para atraer al público barcelonés.

 

 

Golondrinas transitan en Barcelona / CG

Pensando en el cliente local

Actualmente, la flota cuenta con una embarcación rápida, tres navíos modernos de fibra y dos golondrinas clásicas de madera. Roca explica que potenciarán los modelos antiguos de la década de1960 para captar el interés de los clientes locales: “Los fines de semana haremos dos servicios por día con las embarcaciones tradicionales. Serán visitas guiadas dentro del puerto, ya que normalmente los trayectos no cuentan con guías”.

Golondrina atracada en el puerto de Barcelona / WP
Golondrina atracada en el puerto de Barcelona / WP

Además, se ha revisado a la baja el precio de los tickets para volver más sugerente la oferta. “Las salidas de hora y media, que hasta ahora costaban 15 euros, se reducirán a una hora y costarán 9,5 euros”, detalla el gerente. La compañía seguirá ofreciendo sus paquetes compartidos con organizaciones como L’Aquàrium o locales de restauración.

Una tradición barcelonesa

Las Golondrinas confía en capear una temporada que no ha empezado de la mejor forma. En marzo, la empresa firmó un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) para toda su plantilla. Los impagos de las prestaciones han obligado a la dirección a avanzar dinero a sus trabajadores en dos ocasiones.

Golondrina al puerto de Barcelona en el año 1888
Golondrina en el puerto de Barcelona en el año 1888

Sin embargo, el marino no pierde el optimismo al pensar en el futuro y hace un llamamiento a todos los vecinos para que aprovechen un verano sin turismo: “La pandemia del Covid-19 nos puede permitir recuperar espacios de Barcelona que estaban perdidos”. Roca espera que la mezcla de bucolismo y nostalgia de un paseo por mar en una mañana de domingo reconquiste el corazón de los barceloneses.