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Un docente en un aula vacía durante la pandemia por el Covid-19 / EFE

La Generalitat exige a los docentes declararse libres de Covid sin pruebas

El Departamento de Educación envía una declaración responsable que los profesores deben rellenar para reincorporarse y saber si han superado la enfermedad

6 min

El Departamento de Educación de la Generalitat ha enviado un cuestionario a todos los docentes catalanes para que informen sobre su estado de salud antes de reincorporarse a las aulas. Esta declaración responsable, que deben cumplimentar todos los profesores, pregunta, entre otras cuestiones, si han superado el Covid-19, han manifestado síntomas compatibles con el virus, si han estado en contacto con un infectado, o son pacientes de riesgo.

El documento, al que ha tenido acceso Crónica Global, pide la colaboración de los docentes para preservar su salud y la del resto de trabajadores y escolares, por ello desde la consejería argumentan que el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales debe evaluar la presencia de “personal en condiciones de especial vulnerabilidad” frente al coronavirus. Así, manifiestan que deben “investigar” y hacer el seguimiento de contactos estrechos de casos positivos, y evaluar a los trabajadores que presenten sintomatología compatible. Todo ello sin la realización de la PCR que determine si están o no contagiados.

 

 

Niños haciendo clases online durante la reclusión / EP

Descartar el Covid-19 sin PCR

Sindicatos han reclamado al Govern la realización de test para garantizar una reincorporación segura a las aulas, y el envío de este cuestionario ha generado un “gran malestar” entre los docentes, señala Xavier Massó, portavoz de la Associació Sindical de Profesors d’Ensenyanment Públic de Catalunya (ASPEC) porque “incluye una serie de preguntas que hay quien puede considerar confidenciales”. Entre ellas, las relacionadas con los grupos de riesgo: mayores de 60 años, embarazadas, diabéticos de segundos grado y enfermos cardiovasculares. “Toda una serie de supuestos que habría que contestar de forma obligatoria”, apunta.

Aunque, en un principio, la declaración se debe enviar “sí o sí” a los servicios de territoriales del Departamento, Massó señala que algunos profesores no lo han remitido y se han reincorporado igual. “Son centenares de cuestionarios y no tienen manera de comprobarlo caso por caso”, señala. Además, constata la ausencia de validez de los mismos. “Si tú has estado en contacto con alguien infectado puede que no lo sepas, y no se puede contestar con toda la certeza que exige la pregunta”, advierte. Por eso, recuerda, la única manera de verificar el estado de salud de los profesores es la realización de la PCR.  

¿Baja médica para grupos de riesgo?

Sobre la legalidad del documento, admite que no existe consenso. “Lo hemos consultado con nuestros servicios jurídicos y hay discrepancias. Por una parte, con el estado de alarma podría ser legal preguntar por el estado de salud, y hay quien piensa que no. Aunque incluye aspectos qué, cuanto menos, son cuestionables”, señala.

Desde ASPEC advierten de que Educación también plantea una posible baja médica entre los docentes que supongan un grupo de riesgo frente al virus, lo que ha generado mayor malestar entre el colectivo profesional. Rechazan también la reapertura de los aulas el 1 de junio. “Pedimos que no se haga por una razón muy simple, desde marzo se ha implantado un teletrabajo que, más o menos está funcionando, que costó mucho poner en marcha, y por dos semanas no vale la pena hacer volver al alumnado”, manifiestan.

Un aula de un centro educativo vacía por coronavirus / PIXABAY
Un aula de un centro educativo vacía por el coronavirus / PIXABAY

Este regreso, según la conselleria que dirige Josep Bargalló, se hará bajo “estricta voluntariedad” de alumnos y familias, para que todos los estudiantes tengan la oportunidad “de asistir a su centro en algún momento de este final de curso”. Un regreso que duraría entre una y tres semanas, aunque no se retomarán las clases y los grupos serán de máximo 13 alumnos en primaria y de 15 en secundaria, y tampoco habrá servicio de comedor. Pero las cuotas para esta reincorporación también generan dudas entre el profesorado. “¿Si lo solicitan más de la mitad de los alumnos, quién decidirá quién se reincorpora y quién no?”, se preguntan desde ASPEC. “Nadie sabe lo que pasará porque no hay directrices claras”, lamenta Massó.  

Mascarillas y desinfección de centros

Los docentes critican que no existe una previsión para dotar de mascarillas a alumnos y profesores cuando se retome el curso. Tampoco sobre la desinfección de los centros. “Desde el Departamento dijeron que se haría una vez al día en profundidad, y otras dos veces de forma superficial, pero para eso deberían triplicar los servicios de limpieza, y el presupuesto para este área en los institutos se redujo a la mitad hace una década, desde entonces no ha vuelto a aumentar, entonces, ¿cómo se hará?”, plantea Massó.

El clamor del sindicato es retomar las clases en septiembre con las condiciones de seguridad necesarias.