Menú Buscar
Cementerio de Montjuïc, donde la funeraria municipal de Barcelona tendría su base de operaciones / E.Winkels

'Pucherazo' en la nueva funeraria pública de Colau

Cementiris de Barcelona, germen de la nueva empresa municipal, somete el proyecto a votación y salen más papeletas que personas con derecho a voto

4 min

Pucherazo en la nueva funeraria pública que impulsa el gobierno municipal de Ada Colau. Cementiris de Barcelona, la empresa que dará a luz al operador público, sometió el proyecto a votación el miércoles y salieron más papeletas emitidas que trabajadores presentes y con derecho a voto. La chapuza obligará a volver a votar la iniciativa en consulta interna después de Semana Santa.

Según han indicado fuentes cercanas a la sociedad, Cementiris presentó el proyecto de funeraria a su centenar de trabajadores en una reunión el miércoles en el tanatorio de Sancho de Ávila.

La empresa municipal que preside Jordi Valmaña pidió a los presentes que expresaran su opinión mediante un voto secreto. "Fue un despropósito: salieron más votos que personas", explican las mismas fuentes.

Directivos en la sala

La reunión era importante, pues la funeraria pública nacerá de Cementiris mediante un cambio de estatutos. No obstante, el personal de la firma municipal --que gestiona los nueve cementerios de la ciudad-- se ha opuesto hasta ahora a esta modificación. El encuentro del miércoles estaba pensado para desbloquear el conflicto.

"Además de los trabajadores de base, acudieron varios directivos: Ángel Pascual (recursos humanos), Eduard Fernández (operaciones) y Joan Manel Aparicio (servicios). Además, trajeron a sus responsables de área y a trabajadores contratados por ETT para hinchar la votación", explican las mismas fuentes.

"No salió bien --continúan las voces consultadas--. Al contar los votos, salieron más sufragios que trabajadores. Se decidió repetir la votación después de Semana Santa".

Sin ubicación

El fallido intento de apaciguar al personal de la empresa municipal es uno de los problemas con los que topará el nuevo operador, un proyecto que lidera el concejal de Presidencia de Barcelona, Eloi Badia.

Otro de los obstáculos es la falta de ubicación. "El equipo de Badia había elegido un emplazamiento junto al cementerio de Montjuïc. Pero la parcela no respeta la reserva viaria necesaria de la Ronda Litoral. Ello sin contar que el camposanto está atravesado por una vía de Renfe y que ocupa parte de la reserva del operador ferroviario".

Hay más. El emplazamiento elegido por el ayuntamiento no tiene la llave urbanística correcta para elevar un tanatorio con seis salas de vela. "Deberá hacerse una modificación del Plan General Metropolitano para cambiar el uso, luego el consistorio dependerá de la Consejería de Territorio de la Generalitat", avisan fuentes del sector.

"En estudio"

Precisamente, Badia admitió en una jornada sobre municipalizaciones el martes que el ejecutivo local "está estudiando la ubicación" del velatorio, que significará también liquidar el 15% municipal en Serveis Funeraris de Barcelona (SFB) y modificar la ordenanza funeraria.

El edil defendió la creación del operador funerario público al estar Barcelona "en una situación de falla de mercado".

Ello produce, aseveró Badia, que los entierros en la Ciudad Condal "cuesten hasta 9.000 euros" al haber "dos operadores mayoritarios", en referencia a Áltima y Mémora.

El concejal también se comprometió a llevar el proyecto al pleno municipal del próximo 28 de abril, por lo que las trabas que afronta el proyecto deberán estar resueltas o sometidas a solución.