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El exterior del centro penitenciario Brians 2, una de las prisiones catalanas / CG

Funcionarios reclaman la suspensión de los vis a vis en prisiones catalanas para evitar contagios

Más de 70 trabajadores están infectados y otro centenar se encuentra en aislamiento preventivo

2 min

La segunda ola de la pandemia azota Cataluña, y sus cárceles no son una excepción. Más de 70 funcionarios de prisiones está infectados y otro centenar se encuentra en cuarentena preventiva. Así lo ha asegurado este lunes el sindicato CSIF, que exige al Departamento de Justicia el cese temporal de los vis a vis para frenar los contagios en dependencias penitenciarias.

A través de un comunicado, la organización reclama la interrupción de las visitas con contacto entre familiares y presos, después de que el Govern decretase el pasado jueves, 30 de octubre, el cierre perimetral de Cataluña, y el de sus municipios durante el fin de semana.

Contactos en espacio reducido

A pesar de ello, recuerda el sindicato de funcionarios, la Generalitat excluyó de dicha restricción a los centros penitenciarios, permitiendo así visitas que "pueden llegar a reunir a más de 100 personas al mismo tiempo en un espacio reducido", alertan.

Para CSIF, esta excepción supone "un riesgo sin precedentes para la salud de los propios internos, del colectivo penitenciario y de sus familiares". Así, recuerdan que la "lección" debió aprenderse en marzo, abril y mayo, para "no incurrir en los mismos errores". Y es que Justicia ya suspendió los vis a vis durante la primera ola del Covid-19 para reducir los contagios.

Atención sanitaria "al borde del colapso"

Advierten, además, de que los servicios de salud de las cárceles catalanas "se encuentran al borde del colapso", con plantas "al 100% de ocupación" por "la nula contratación de personal" para reforzar la "ya de por sí" mermada atención médica en los penales.

Por todo ello exigen al departamento que dirige Ester Capella que suspenda de forma temporal las llamadas "comunicaciones especiales" entre los reclusos y sus allegados, para evitar que el virus siga expandiéndose en los centros penitenciarios.