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Fraude telefónico: quince detenidos en Barcelona y Madrid por estafar 1,5 millones

Más de 150 víctimas de una trama de falsos trabajadores de operadoras que accedían a cuentas bancarias tras hacerse con datos personales de los clientes

4 min

La Policía Nacional ha detenido a 15 integrantes de una organización criminal, dedicada a estafar a ancianos al hacerse pasar por operarios de compañías telefónicas. Según los investigadores, la trama habría obtenido unas ganancias de 1,5 millones de euros.

Los arrestados --ocho en Barcelona, cuatro en Madrid y tres en Sant Adrià del Besòs-- simulaban ser empleados de telefonía para ganarse la confianza de las víctimas hasta conseguir que les facilitaran sus datos, ofreciéndoles previamente una rebaja en el precio de sus servicios telefónicos.

Estafa telefónica

Esta estrategia, conocida como vishing, consiste en ganarse la confianza de las víctimas hasta obtener datos personales, como las credenciales de sus cuentas de banca online. Las investigaciones comenzaron durante el verano de 2020, cuando surgieron numerosas denuncias por fraude en todo el territorio nacional, en las que coincidía el mismo modus operandi.

Para darle mayor verosimilitud al engaño, los criminales se hacían con todos los datos personales de las víctimas, así como con información relativa a los productos que tenían contratados con su compañía telefónica, lo que hacía pensar que la organización podría haber obtenido la información de trabajadores de las operadoras, que sí tenían acceso a los datos confidenciales de clientes.

Datos bancarios

Una vez que el delincuente se había ganado la confianza de la víctima, intentaba obtener las credenciales de su banca online. Para ello, desvinculaba los elementos de confirmación que suelen tener los usuarios para recuperar sus contraseñas, y vinculaban los suyos propios, de tal manera que, al cambiar la clave, era la organización la que recibía la nueva y, por tanto, podía acceder a ella.

Así, tras acceder a la cuenta de la víctima extraían todo el saldo de la misma mediante transferencias bancarias, o en cajeros. Además, con el objetivo de maximizar sus beneficios, daban de alta tarjetas de crédito, con las que realizaban compras en comercios online.

Víctimas con más de 65 años

Un alto porcentaje de las víctimas tenía más de 65 años. "Personas que, al no estar tan acostumbradas a utilizar las nuevas tecnologías, eran más susceptibles de caer en el engaño", han explicado desde el CNP. Tras meses de investigaciones, y a pesar de las numerosas medidas de seguridad que utilizaban los delincuentes para evitar ser detectados, los agentes identificaron a los cabecillas. 

Los máximos responsables en España estaban en contacto con otros integrantes de la organización, asentados en Perú, y eran los encargados de acceder a la banca online de las víctimas y realizar las transferencias y compras por internet. Para perfeccionar su operativa, se valían de la extensa red de colaboradores y de mulas que tenían a lo largo de toda España, encargados de mover el dinero y enmascarar su trazabilidad.

Más de 150 víctimas

Hasta el momento, la Policía ha detectado más de 150 víctimas y se estima que el fraude cometido por la organización criminal sobre todas ellas es superior al millón y medio de euros. No obstante, se siguen realizando gestiones para identificar a más perjudicados, lo que haría aumentar considerablemente el total de defraudados.