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Una plantación de cannabis conectada a la red eléctrica de forma fraudulenta / EUROPA PRESS

El fraude eléctrico anual para producir cannabis en Cataluña equivale al consumo de 34.000 viviendas

Los riesgos de esta práctica son muy elevados, dado que incrementa la posibilidad de que se registren cortocircuitos, incendios, electrocuciones y sobrecargas en la red

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La compañía eléctrica Endesa se ha reunido con la Guardia Civil de Tarragona para trasladarle su preocupación por el incremento de fraudes eléctricos en Cataluña y para aliarse con el instituto armado en la lucha contra estos delitos.

Solo en 2021, la empresa detectó 667 conexiones irregulares al fluido eléctrico, lo que supone un total de 119 millones de kilovatios fraudulentos, equivalentes al consumo de 34.000 hogares catalanes y al 74% de la energía recuperada por Endesa en España.

El principal problema: las plantaciones 'indoor'

La empresa ha explicado que los cultivos de marihuana indoor en viviendas o naves industriales, que han proliferado en los últimos años, tienen "un consumo eléctrico elevadísimo" pero también suponen un grave riesgo para la seguridad de las personas. Por eso, la compañía se afana en detectar estos pinchazos cuanto antes.

Solo en la provincia de Tarragona el año pasado se localizaron 112 conexiones ilegales, de las cuales se recuperaron 25 millones de kilovatios. Sólo en esta provincia, el fraude eléctrico equivale al consumo anual de 4.140 hogares.

Los riesgos de esta práctica

Las plantaciones de marihuana se llevan el 27,4% de la energía defraudada en Cataluña. El consumo de cada plantación conectada de forma fraudulenta a la luz equivale al consumo de 80 familias.

Los riesgos de esta práctica son muy elevados, dado que incrementa las posibilidades de que se registren cortocircuitos, deflagraciones, incendios, electrocuciones y los problemas derivados de sobrecarga en la red.

Precedentes de incendios mortales

En una de las últimas macrooperaciones contra el narcotráfico efectuada en el barrio de La Mina, fuentes de Endesa confirmaron a este medio que, aunque la defraudación del fluido eléctrico es un problema generalizado en toda Cataluña, en algunas zonas determinadas se han convertido en un quebradero de cabeza para la compañía eléctrica.

“No tanto por el perjuicio económico, sino porque nuestra mayor prioridad es mantener la seguridad de los bienes inmuebles y de las personas, dado que tenemos precedentes de incendios mortales por la manipulación de las instalaciones”, señalaban.