Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Dos agentes de la Guardia Urbana de Barcelona, patrullando por Las Ramblas, los responsables de controlar el toque de queda / AJBCN

Fin de Año termina con 112 denuncias por saltarse el toque de queda en Barcelona

La Guardia Urbana desmonta una celebración de vecinos en el vestíbulo de un edificio y un karaoke con 22 personas

2 min

La Guardia Urbana de Barcelona ha levantado el dispositivo de Fin de Año con un total de 112 denuncias interpuestas por saltarse el toque de queda, que se relajaba hasta la una de la madrugada en una celebración marcada por la pandemia. A estas, se suman otras 39 a personas que no llevaban la mascarilla en la vía pública o en otros espacios de ocio durante los horarios en que sí se podía circular por la ciudad.

El ayuntamiento de la capital catalana mantiene que no se han detectado fiestas ilegales esta Nochevieja. Con todo, sí que se ha requerido la presencia de los agentes en dos celebraciones que se habían salido de madre y rompían las normas impuestas para frenar la expansión del coronavirus.

Vecinos en el vestíbulo y un karaoke

La primera de ellas, en el vestíbulo de un edificio donde se había reunido un grupo de 10 vecinos para brindar por el año nuevo. No se ha divulgado la ubicación exacta del inmueble, pero sí que todas las personas que participaron en el encuentro han sido denunciadas y que han regresado a sus casas.

Realizaron una operación análoga en otro domicilio privado en el que se había organizado un karaoke. Se habían reunido un total de 22 personas, cifra que supera tanto el límite numérico como las burbujas de convivencia fijadas.

En cuanto a los locales, solo ha habido uno en la ciudad incumplidor con el horario de cierre fijado.

Sin problemas de botellón

Antes del toque de queda, no ha sido necesario desalojar a personas ni grupos que superaban el número permitido en la calle. Los agentes tampoco han localizado a personas que celebrasen botellones en la vía pública.

La pandemia ha propiciado que “casi no se han detectado a personas que condujeran bajo los efectos del alcohol o de otras sustancias”. El toque de queda, de nuevo, ha minimizado los desplazamientos.