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La pancarta que utilizó Fèlix Colomer como experimento sociológico / ALEJANDRO GARCIA (EFE)

Fèlix, el documentalista tras el experimento en las protestas por Hasél

Colomer, de 27 años, se plantó con una pancarta en la manifestación de este domingo en Barcelona y se convirtió de forma inesperada en la cabeza de la marcha

8 min

Fèlix Colomer (Sabadell, 1993) está triunfando con su serie documental Vitals en HBO, donde muestra la lucha contra el Covid-19 de pacientes y sanitarios del Hospital Parc Taulí, pero este domingo realizó un
experimento sociológico que se ha vuelto viral en redes sociales. A pesar de defender la libertad de expresión y condenar el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél, no fue hasta la sexta jornada de protestas, cuando salió a la calle. Eso sí, no lo hizo como un manifestante más.

Acudió solo. Solo, entre comillas, ya que apareció con una pancarta que rezaba "Nos habéis enseñado que ser pacíficos es inútil". Su intención era comprobar la reacción que generaba; tanto entre el resto de manifestantes como en la policía. Al llegar a la concentración, que arrancó en la estación de Sants sobre las 19.00 horas, necesitaba dos manos más para sujetar el otro palo de escoba que sostenía el lema. Y no le costó encontrarlo: un joven palestino de 18 años le ofreció su ayuda.

Fèlix Colomer (d) sujeta la pancarta durante la sexta jornada de protestas por Hasél / FÈLIX COLOMER
Fèlix Colomer (d) sujeta la pancarta durante la sexta jornada de protestas por Hasél / FÈLIX COLOMER

Encabezar una protesta con una pancarta

A pesar de que no conocía a ningún organizador de la protesta, allí se plantó, y encabezó la marcha. Incluso, relata a Crónica Global, un hombre --que se identificó como policía, aunque iba de paisano; un "secreta"-- le preguntó si formaba parte de los convocantes y cuál sería su ruta. También lo abordó un segundo individuo, que afirmó ser uno de los que sí lideraba la protesta, y le instó a ponerse al frente de los manifestantes. "No sabía si era verdad, si también era policía, o si ninguno de los dos lo era", rememora.

Colomer, que acaba de ser padre, según cuenta, llevaba días queriendo unirse a las protestas. Cuando finalmente lo hizo, decidió que no sería un manifestante más, y decidió poner a prueba no solo al resto de asistentes, sino también a los medios que cubrían la marcha y la reacción de los agentes. De su experimento ha sacado varias conclusiones. Entre las primeras, que ninguna entidad o grupo lidera las marchas con un mensaje. Hasta el momento, no se habían visto lemas o carteles, que suelen encabezar las protestas, en este caso, por la libertad de expresión.

 

Los mossos avanzan cuando Fèlix sujeta la pancarta / SWRFernando (TWITTER)

¿Quién integra las protestas?

Aún hay más, y es que el documentalista señala que, a pesar de que varias televisiones y fotoperiodistas captaron su imagen, "nadie" se acercó a preguntarle "absolutamente nada". Ni quién era, qué hacía allí o por qué protestaba. Su conclusión es la falta de análisis sobre quienes secundan las marchas y sus motivos para ello. Él ha sido testigo de que entre manifestantes pacíficos se infiltran grupos reducidos, que acaban protagonizando destrozos o saqueos. "Gente de entre 17 y 20 años que no tiene nada que hacer en la vida y que vienen como divertimento, como si fuese un videojuego", indica. No los criminaliza, señala que le dan "pena", pero también de aquellos que razonan su presencia en las protestas, entre otras, por la falta de oportunidades de futuro.

Critica, además, que centrar la atención en el llamado porn riot --pornografía de los disturbios-- distrae la atención del objetivo de la protesta, que es "reivindicar la libertad de expresión". Sostiene que todo ello deriva en hablar de las "consecuencias y no de las causas" que llevan a la calle a quienes piden la libertad del rapero --y que no roban zapatillas de Nike en paseo de Gràcia o destrozan los cristales del Palau de la Música--.

Final de la 'performance'

El final de su performance se produjo en la vía Laietana. Allí se plantó con la pancarta, junto a su compañero improvisado, frente a varios furgones de los Mossos d'Esquadra. Su intención era reivindicar una protesta pacífica con una pancarta. Pero a pocos metros del lema, un grupo de violentos comenzó un lanzamiento de botellas y piedras contra la línea policial que protegía la comisaría de la Policía Nacional. Incluso un individuo lanzó una señal de tráfico contra un agente, que resultó herido. (Colomer no lo vio, apostilla).

 

Fèlix enseña los restos de la pancarta en la vía Laietana / FÈLIX COLOMER

Fèlix se centró en su pancarta --"no participé de nada más", apunta--, y pensó --"inocente de mí"-- que los agentes no se lo impedirían. Pero tras varios avisos por megafonía --admite--, los antidisturbios avanzaron la línea en sus furgones, y tiraron la tela al suelo. "Nadie habló con nosotros, ni nos dijo 'ahora vendremos y tendréis que iros'. Ni eso", lamenta.

Compañero de pancarta

Tras eso, recogió la pancarta y se marchó. Admite que el final del experimento no estaba planeado y que lo más bonito de su incursión en la manifestación fue conocer al chico de 18 años que lo acompañó. "Contarnos la vida como dos almas solitarias", celebra.

Su compañero, el que sujetó la pancarta a su lado sin dudarlo, sí había asistido a todas las concentraciones concentraciones, por la libertad de expresión y la de Pablo Hasél. Sin saberlo formó también parte de una perfomarce con la que Colomer asegura haber conseguido su objetivo.

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