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Jasnagora de Benito y su familia numerosa / CG

Familias numerosas: una heroicidad en pleno siglo XXI

A pesar de que lo más común es que los núcleos familiares numerosos tengan tres hijos, hay quienes tienen hasta siete vástagos

Alba Marchador Vázquez
25.08.2019 00:00 h.
18 min

La baja natalidad en España está cercana a poder considerarse un drama. Con 1,31 nacimientos por mujer, nuestro país tiene la segunda tasa de natalidad más baja de toda Europa (1,6), sólo superado por Malta (1,26). A eso hay que sumarle que, si en el resto del continente la mitad de las mujeres son madres antes de cumplir los 30, en España sólo un tercio tienen hijos antes de celebrar la treintena.

Además, el 60% de las madres españolas tienen a su primer hijo entre los 30 y los 39 años y un 6,6% se estrenan en la maternidad pasados los 40 años. Sin embargo, hay familias dispuestas a desafiar toda estadística y a callar a todas aquellas voces que afirman que en España ser familia numerosa es poco más que una temeridad.

Familias numerosas en España

Hace medio siglo, familia numerosa era aquella que tenía cuatro o más hijos. Incluso no resultaba nada extraño ver a matrimonios con más de diez hijos. Pero el fuerte descenso de la natalidad experimentado en las últimas dos décadas, sumado a la fuerte incorporación de la mujer al mundo del trabajo, ha hecho que actualmente se considere familia numerosa a aquellas familias que tienen, al menos, tres hijos; dos si hablamos de familias monoparentales. Nuestro país cuenta actualmente con 696.798 familias numerosas registradas. De ellas, el 21,5% tienen dos hijos; el 61% cuentan con tres hijos; el 11%, cuatro hijos; un 2,1%, cinco; 0,5%, seis; y el 0,15%, siete.

Ejemplo del tipo de familia numerosa más común en nuestro país es la formada por la doctora Sofía Fournier, reconocida ginecóloga y autora del blog Una mami que se mima y del libro ¡Voy a ser mamá! ¿Y ahora qué?. Aunque desde que quiso ser madre siempre se imaginó con una familia numerosa de tres hijos, el camino hasta lograrlo no fue, desde luego, un camino de rosas. “La vida va como va, y cuando yo ya creía que podría cumplir ese sueño de ser madre de tres, mi cuento de hadas se truncó. Mi pareja decidió irse de casa, así que me quedé sola con dos hijos súper pequeños y en ese momento decidí cerrar la puerta a una nueva maternidad. Éramos una familia de tres, estábamos bien, y no me imaginaba que de repente podría entrar en nuestras vidas mi actual marido. Pero él entró, me devolvió la ilusión, les trajo alegría a mis hijos, nuestra pequeña familia de tres lo acogió enseguida y pasamos a ser cuatro. Una vez esa familia de cuatro encajó, decidimos ampliarla. Y con la llegada de nuestro bebé pasamos a ser una familia numerosa moderna, unida por mucho amor, muchas ganas de funcionar y muchísima ilusión”.

Ser madre como "desventaja" laboral

¿Cuesta pasar de dos a tres hijos? “El cambio de dos a tres para mí ha sido intenso, sí, pero no sólo por la llegada del tercero. Al reincorporarme de la baja maternal de mi tercer hijo a mi anterior trabajo, me di cuenta de que era totalmente insostenible. Trabajaba en un sitio con una nula política de conciliación familiar, en la que el hecho de ser madre suponía una clara desventaja. Pasaban los días y me veía cada vez más desmotivada yendo a trabajar. Hasta que un día, tras una conversación con la responsable de recursos humanos, me di cuenta de que tenía que cambiar de trabajo. No me iban a ayudar, no iban a apostar por mí hiciese lo que hiciese a nivel profesional, por mucho que demostrase mi valía”.

Familia de Sofía Fournier
Familia numerosa de Sofía Fournier / CG

Y parece que Santi, el tercer hijo de Sofía, vino con un pan bajo el brazo. “Ahora estoy feliz, con más tiempo para mis hijos, pero sin renunciar a lo que me gusta a nivel profesional, con mucha energía para ir haciendo crecer el proyecto y más tranquila a nivel personal”, comenta visiblemente satisfecha.

Caso 'hereditario' de familia numerosa

Carlos Navasmigueloa se ha convertido recientemente, con la llegada al mundo de la pequeña Daniela, en padre de cinco hijos. “Vengo de una familia numerosa y muy unida. Somos cuatro hermanos y siempre he vivido rodeado de familias muy numerosas, mi madre tiene 13 hermanos, mi padre, cuatro. Familias de esas tan grandes que puedes elegir con quien cenar en Navidad”.

Aunque Jasnagora de Benito siempre se imaginó como madre de familia numerosa, nunca imaginó --tampoco su marido-- que no le iban a bastar los dedos de una mano para enumerar a sus vástagos. Y es que con el nacimiento hace un año de sus mellizos, Lorenzo y Lucía, Jasnagora, terapeuta familiar, cuenta con un núcleo familiar súper numeroso --de esas que ostentan la categoría de especial-- con siete hijos, todos menores de 12 años. Sólo hay 1.092 familias más en España con ese número de vástagos. “Es cierto que teníamos ilusión por tener una familia numerosa, pero nunca hablamos de números. La vida es cambiante y no sabes con qué vientos te va a tocar navegar. Afortunadamente los vientos nos han sido favorables y la realidad ha superado nuestros mejores sueños”.

Conciliación: ¿misión imposible?

Para esta terapeuta familiar, la conciliación es posible, “aunque reconozco que el mundo laboral no lo pone fácil y la organización social tampoco. Afortunadamente mi marido y yo tenemos trabajos que nos permiten una gran flexibilidad horaria. Mi marido tiene la opción de teletrabajar hasta el 50% de las horas y yo voy reducida y tengo flexibilidad, lo cual significa que un día puedo llegar tarde y otro día lo recupero. También considero importante decir que cuando he tenido que hacer más horas en mi trabajo las he hecho; también me he llevado trabajo a casa, aunque se excediera de mi horario y nadie me lo pidiera. Una buena conciliación pasa por darlo todo también en el empleo, no sólo en la familia”.

“Nunca me he planteado dejar de trabajar. Me chifla mi profesión. Pero es verdad que encontrar el equilibrio cuesta, mucho, así que yo siempre digo lo mismo: hay que aprender a parcelar. Y focalizarse al 100% en una de las parcelas y luego en otra, luego en otra… Es decir, cuando estoy en el trabajo doy el 100% de mí, y me repito lo mismo: me costó mucho llegar a dónde estoy a nivel profesional, me encanta mi trabajo. No vale la pena estar lamentándose de lo que me estoy perdiendo en casa. Una vez en casa, cuando estoy con los niños, me centro al 100% en ellos. Y luego, por las noches, cuando ya duermen, si me queda algún fleco por cerrar del trabajo pues me pongo a ello”, detalla la reconocida ginecóloga Sofía Fournier.

Para un padre de cinco como Carlos, trabajar fuera de casa con una familia numerosa “no es que sea posible, es que es obligatorio”, determina. “Con los sueldos que cobramos hoy en día, no sé quién es capaz de mantener una familia con un solo sueldo”.

Revalorización de la maternidad

Aunque reconocen sentirse observados muchas veces por la calle, la madre de siete --Jasnagora-- tiene claro que “estamos asistiendo a un cambio de mentalidad. En mi familia de origen somos cuatro hermanos y de pequeña más de una vez he tenido que oír frases de menosprecio y burla. Sin embargo, creo que de la mano de una revalorización de la maternidad y de la crianza, yo personalmente lo que más percibo es admiración. No dejo de insistir en que no somos admirables, sino afortunados por haber podido tener una familia tan grande, pero es lo que más oímos, que somos admirables. De hecho, suelen ser personas mayores las que a veces nos dedican los comentarios más desafortunados”. Carlos Navasmigueloa no cree que ser familia numerosa esté estigmatizado, pero ríe al admitir que “mucha gente cree que estamos un poco pirados. Yo siempre respondo que sí, que estamos pirados y por eso tenemos tantos hijos, para que haya más probabilidades de que alguno de ellos nos cuide cuando nos hayamos vuelto locos del todo”.

Familia de Carlos Navasmigueloa
Familia de Carlos Navasmigueloa

Bromas aparte, desde la Federación Española de Familias Numerosas detectan una clara mejora en la imagen que la sociedad tiene de este tipo de núcleos familiares. “Se han superado algunas ideas equivocadas. Son familias normales que tienen más hijos que la media de las familias y los tienen por diferentes motivos, unos porque les gustan los niños, otros porque llegan y otros por motivos religiosos. Lo que sí tienen en común es que son familias en las que se dan valores muy positivos que influyen en el desarrollo de la persona y es que los hijos, al ser muchos, se acostumbran desde muy pequeños a compartir, a escuchar, a pactar, a ser generosos y solidarios. No decimos que esto no se dé en otras familias con menos hijos, pero lógicamente en una casa en la que hay 5 niños esto es algo innegable porque para los padres es imposible poder atender a todos a la vez”.

Índice de fertilidad muy bajo

En España, “que tiene un índice de fertilidad de 1,3 hijos por mujer, muy lejos del 2,1 necesario para garantizar la reposición de la población, las familias numerosas son un gran valor”, insisten desde la Federación española de Familias Numerosas. “Son las que, con una media de 3 hijos, consiguen compensar la pirámide de población”, cada vez más invertida. Los expertos señalan que la falta de natalidad, a parte de volver insostenible el estado del bienestar y el mantenimiento de las pensiones, implica una pérdida irreparable de juventud y, por tanto, de emprendimiento.

Sin embargo, muchas de las familias numerosas, que tanto capital humano aportan a la sociedad española, viven con muy pocos ingresos. Así lo demuestra el estudio que presentó la federación en octubre del pasado año. El 48% de las familias numerosas con tres hijos vive con menos de 2.500 euros al mes y un 10% no supera los 1.200 euros. “Es difícil mantener una familia con estos ingresos, aunque cada uno debe ver cuáles son sus circunstancias y sus prioridades en la vida. Lo que está claro es que las administraciones tienen que apoyar a los que quieran ser padres para que la cuestión económica no sea la razón para no tener hijos, como ocurre en muchos casos”, admiten desde esta Federación.

Olvidados por la Administración

Una queja compartida por la mayoría de las familias numerosas es, precisamente, la falta de apoyo de las administraciones. La principal ayuda de estas familias es la deducción por familia numerosa, que se puede cobrar de forma anticipada -100 euros/mes-- o en su totalidad en la renta. Además, dependiendo del Ayuntamiento en el que estén empadronados, pueden beneficiarse de un pequeño descuento en el IBI o en el recibo del agua.

“Las actuales ayudas son bastante escasas, sobre todo en comparación con otros países de Europa", puntualiza la terapeuta Jasnagora de Benito."Tampoco considero que sean ayudas lo que se demanda. Hemos tenido siete hijos porque hemos querido, es más una cuestión de justicia social. Nosotros estamos aportando un gran capital humano a la sociedad y el estado nos debería apoyar y promocionar, reconociendo así nuestro valor”. “No disfrutamos de demasiadas ayudas por parte de las administraciones, pese a que los niños de hoy en día son la garantía de las pensiones futuras. Debería tener todo el sentido apoyar la natalidad desde el Gobierno”, considera la ginecóloga Sofía Fournier.

Fundamentales para el futuro

De la misma opinión es Carlos Navasmigueloa. “Obviamente, si le das una vuelta al tema, las familias somos fundamentales para el desarrollo de cualquier ciudad, pueblo, comunidad o país. Sin embargo, no se nos tiene en cuenta para casi nada. Nos usan para enfrentarse entre izquierdas y derechas, pero esto va más allá de ideologías, no se puede simplificar tanto. Lo triste no es sólo que el gobierno no lo vea, sino que los que van a cobrar esas pensiones tampoco lo entienden”, lamenta este recién estrenado padre de cinco.

Con aspectos negativos, como es para Jasnagora de Benito “la hora punta de reclamo que, aunque sé que es positivo para ellos saber esperar, a mí personalmente me cuesta no poder atender a cada uno de mis hijos en el mismo instante que me reclaman”. Pero también con muchos positivos, la mayoría, como son para Carlos Navasmigueloa “el ruido, las risas, las mañanas de reyes, los cumpleaños (7 cada año), las comidas interminables y por turnos, las mañanas de domingo con 7 en la cama, los viajes, las conversaciones con Teresa, mi mujer, en el coche creyendo que nadie nos oye, pero teniendo 5 pares de atentísimas orejas… no cambiaría mi familia numerosa por nada en el mundo”.

Parece, pues, que convertirse en familia numerosa es nadar a contracorriente y, sin embargo, o precisamente por eso, indican desde la Federación española de familias numerosas, “siempre compensa”. 

¿Podríamos decir que actualmente es cosa de héroes convertirse en familia numerosa? Carlos Navasmigueloa se muestra convencido. “Heroínas son las madres que salen adelante solas, las familias con hijos e hijas con enfermedades raras e incurables que dan todo por encontrar fondos para investigación, sabiendo que sus hijos, seguramente, no se curarán. O los abuelos y abuelas que acogen en sus casas a sus hijos y nietos porque la vida les ha dado un palo. Nosotros no somos héroes, quizá seamos particulares porque tenemos hijos”.