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Un grupo de 19 refugiados llega a Madrid el 1 de junio como parte del programa de reubicación de la UE.

España acoge a menos de un refugiado al día

Hasta ahora, solo se han realizado 124 de las 16.000 reubicaciones a las que se comprometió el gobierno hasta 2017

Margalida Vidal
3 min

Mientras la Unión Europea continúa con su estrategia de mantener a los refugiados lejos de sus fronteras, las reubicaciones de los solicitantes de asilo que ya se encuentran en suelo comunitario siguen sin fluir. La Comisión dio ayer un paso más en su cometido y anunció la aplicación de incentivos "tanto positivos como negativos" a terceros países que no frenen a los migrantes que pretenden entrar en Europa.

"La UE se ha quitado la máscara", afirman fuentes de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Ésta es una de las tres entidades, junto a ACCEM y Cruz Roja, que trabajan con los refugiados. De la nueva medida de Bruselas, consideran que es un "chantaje" por el que se "condiciona la cooperación al desarrollo y las ayudas a países que más lo necesitan". Para ellos, es "lo más cínico que hemos escuchado hasta el momento".

En cuentagotas

Las cifras cambian rápido, pero las reubicaciones desde Grecia e Italia que se anunciaron en septiembre no evolucionan al mismo paso. España se comprometió a recibir a 16.000 refugiados entre septiembre de 2015 y el mismo mes de 2017, tanto de los campos italianos y griegos como de Turquía. En total, han llegado a día de hoy 124, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y de la UE recogidos por CEAR.

La media de solicitantes de asilo que España acoge cada día no llega a 1. Para cumplir con la cuota el año que viene, la media de llegadas tendría que situarse en las 22 diarias, aproximadamente. Es por esto que, si el ritmo continúa al nivel actual, pasarían 55 años antes de que se finalizaran las 160.000 reubicaciones. La lentitud y el probable incumplimiento de las cuotas preocupan en CEAR, desde donde advierten de que "cada vez que un estado deniega un visado estamos entregando un cliente más a las mafias".

Iniciativas municipales

Madrid y Barcelona son dos de las ciudades que decidieron tomar la iniciativa ante lo que Ada Colau considera un "triste papel" del gobierno central. A finales de marzo, la alcaldesa de Barcelona alertó de la llegada de casi 1.400 refugiados "por sus propios medios" a la ciudad, a quienes "evidentemente" la administración municipal atendía, dijo. Fue poco después de que Mariano Rajoy rechazara una oferta de Colau de acoger a 100 refugiados, a través de un acuerdo que ya había firmado con Atenas y que el gobierno central no aprobó.

Manuela Carmena, por su parte, fue una de las más rápidas en ofrecer los recursos del consistorio madrileño. La alcaldesa aprobó ya en septiembre un plan integral de 10 millones de euros para refugiados. Más recientemente, en declaraciones de principios del 9 de mayo, la alcaldesa anunció que una ayuda de un millón de dólares en alimentos y medicamentos está "muy en marcha".