Menú Buscar
Escapada en familia a Tarragona / IVÁN SÁNCHEZ - TARRAGONA TURISME

Una escapada de 48 horas a Tarragona en familia

48 horas en Tarragona dan para mucho. Así se demuestra con esta ruta para que padres e hijos se diviertan aprendiendo historia en la ciudad catalana

23.09.2018 10:58 h.
7 min

Aunque las vacaciones de verano van quedando cada vez más en el olvido, los fines de semana son un buen momento para realizar una escapada para desconectar de la rutina. Un buen destino es Tarragona, una ciudad que permite viajar en el tiempo gracias a los vestigios que hay repartidos por sus calles.

Desde el Patronat Municipal de Turisme de Tarragona invitan a todo el mundo a visitar la ciudad y a descubrir que la historia puede ser divertida si se comparte en familia. Para ello, proponen la siguiente ruta de 48 horas.

Viernes por la tarde

La escapada se inicia en uno de los barrios con más personalidad de Tarragona: el Serrallo. Estar allí hacia las 15:30 horas permite asistir al espectáculo de los muelles: la colorida llegada de los barcos de arrastre, escoltados por una gran bandada de chillonas gaviotas, hace que toda la familia pueda saborear la Tarragona más marinera.

Para pasear la mejor opción es recorrer el paseo del Muelle de la Costa, el de los antiguos Tinglados o almacenes portuarios. En uno de ellos se encuentra el Museo del Puerto, que hace pedagogía de las artes de pesca y el patrimonio portuario. Durante los meses más fríos, en la Marina Tarraco se encuentran amarrados algunos de los mayores yates del mundo. No es posible subirse a ellos, pero sí convertirse en capitanes a bordo del Tarragona Blau, una embarcación que realiza paseos en barco hasta el cabo de Salou.

Sábado por la mañana

Más allá de los monumentos y la ajetreada vida en la ciudad, Tarragona ha preservado varios espacios que tienen un alto interés natural y patrimonial y que vale la pena conocer en familia. El Parque ecohistórico del Pont del Diable es un tesoro repleto de biodiversidad mediterránea, vidas, colores y olores que se combinan con el imponente Acueducto de las Ferreres, uno de los símbolos de la ciudad. Por su parte, los que prefieran disfrutar de la playa pueden decantarse por la Tarragona Family Kayak, una actividad de navegación especialmente diseñada para grupos de familias y que se realiza en verano.

Otra buena alternativa para el sábado por la mañana es visitar el Hort de la Sínia, una finca agroecológica situada junto al Espacio Natural de la desembocadura del río Gaià y la playa natural de Tamarit. Previa reserva, es posible realizar una visita de descubrimiento en la granja y dar de comer a los animales o recoger los huevos (si los hay) de las gallinas, ocas y patos, todos de razas autóctonas. También se puede conocer el centro de cría de la tortuga de tierra (Testudo Hermani), la huerta de temporada y el camino sensorial, que fomenta la interacción con las plantas aromáticas.

Sábado por la tarde

La tarde del sábado puede dedicarse a recorrer el patrimonio histórico y monumental de una ciudad hecha a medida de los más pequeños: todo o casi todo lo que hay que ver se descubre dando un paseo. A primera hora de la tarde, la estrechez de las calles de la Part Alta (barrio histórico) portege del sol y del calor intenso del verano. Nadie puede irse sin visitar la plaza de la Font, el colorista mural de la plaza dels Sedassos, la calle Mayor, la calle Cavallers, la calle del Comte y sus pilones decorados, y la gran maqueta de Tarraco, que representa la ciudad en el siglo II, el periodo de su máximo esplendor. Y no hay que olvidar pasarse por dos de los monumentos más representativos del conjunto romano: el Anfiteatro, donde se celebraban las luchas de gladiadores y que se encuentra abierto sobre el Mediterráneo; y el Circo, situado a tan solo unos pasos del Anfiteatro entrando por la Torre del Pretorio.

Visita en familia a Tarraco / MANEL R. GRANELL - TARRAGONA TURISME

Visita en familia a Tarraco / MANEL R. GRANELL - TARRAGONA TURISME

Justo al lado del circo está la Casa de la Festa, un espacio donde la ciudad expone los elementos tradicionales que forman el tan querido Séquito festivo. Bestias, gigantes y cabezudos esperan aquí el momento de volver a llevar la celebración a la calle, un momento de alegría compartida en Tarragona. A escasa distancia se puede coger el Tarracotren, que permite recorrer por entero el barrio del centro y el Serrallo, o bien se puede cruzar a pie el Balcón del Mediterráneo y descender por la Rambla Nova, donde la estatua del abuelo Virgilio y el monumento a los castellers sirven de reclamo para los más pequeños.

Domingo por la mañana

Muchos domingos el Museo Nacional Arqueológico organiza actividades de descubrimiento dirigidas a un público familiar. La temática es diversa: desde la moda y el maquillaje a la publicidad, pasando por la arquitectura, la cultura o la mitología romana. Si lo que se busca es aventura y hacer ejercicio, una alternativa es el Jungle Trek: tirolinas, lianas, columpios de cuerdas… A través de diferentes circuitos, este parque instalado en el bosque plantea una manera diferente de divertirse en contacto directo con la naturaleza.

Una familia visitando el Museu Nacional Arqueològic de Tarragona / MUSEU NACIONAL ARQUEOLÒGIC DE TARRAGONA

Una familia visitando el Museu Nacional Arqueològic de Tarragona / MUSEU NACIONAL ARQUEOLÒGIC DE TARRAGONA

Las familias que se queden en el barrio de la Part Alta, el núcleo histórico de Tarragona, pronto descubrirán que allí los domingos son muy animados. Hacia el mediodía, las terrazas de las plazas de la Font, del Fòrum y del Rei se van llenando de tarraconenses que toman el sol y hacen el vermú, y muchos de ellos acabarán quedándose a comer en la zona. Los tres espacios son lugares seguros y de circulación restringida, el emplazamiento urbano ideal para que los niños corran en libertad, compartan juegos y se lleven una experiencia diferente de una ciudad diferente.