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Vista de la playa de la Barceloneta / EFE

Empieza el verano menos caluroso en cuatro años… menos en el Mediterráneo

La estación estival será algo más cálida en el este peninsular y en las Baleares después de una primavera fría y húmeda

5 min

Ahora sí, el verano ya está aquí. Ha comenzado este jueves, 21 de junio, a las 12.07 hora peninsular y arranca con un dato llamativo: será el menos caluroso de los últimos cuatro años… menos en el Mediterráneo. La temporada estival, por tanto, será algo más fresca salvo en el este de la Península y en las Baleares, después de una primavera fría y la más lluviosa en 53 años.

Este verano “pinta” menos caluroso que los últimos tres, que fueron “muy cálidos” y con una temperatura media superior a la normal, según la portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Ana Casals. La representante ha añadido que incluso en las Canarias la temperatura será inferior a la habitual. Por otra parte, los modelos no aprecian señales “concluyentes” sobre si va a llover más o menos que la media para la estación.

Mucha lluvia

Respecto a la primavera pasada, Casals ha explicado que ha sido “fría y extremadamente lluviosa”, con una precipitación media sobre España de 317 litros por metro cuadrado, un 83% por encima de la media, convirtiéndose en la más lluviosa desde 1965, seguida de la de 1971 (313 litros) y la de 2013 (288 litros).

Casals ha recordado que marzo fue extremadamente húmedo, con una precipitación de 163 litros por metro cuadrado, un 347% por encima del valor normal; abril fue muy húmedo, con 89 litros, un 37% más que la media, y mayo resultó normal, con 65 litros, un 7% más de lo habitual.

Y mucho frío

Más datos sobre la primavera. El día de mayor precipitación fue el 9 de marzo, según los registros del Puerto de Navacerrada (Madrid), con 67 litros, seguido de Cáceres (Extremadura), con 55 litros. En Ceuta, el 10 de abril se registraron 52 litros. Y por meses, la estación meteorológica de Madrid-Retiro anotó en marzo —21 días de lluvia— los valores más altos desde 1895, con 140,7 litros, y superando los 123,8 litros de 1947.

En cuanto a temperaturas, marzo fue muy frío, con una media que se situó 1,3 grados por debajo de la normal; abril resultó cálido, mientras que mayo fue normal, aunque a lo largo de toda la estación fueron frecuentes los episodios fríos.

Temperaturas bajo cero

Los valores más bajos entre los observatorios principales correspondieron al Puerto de Navacerrada, donde se registraron -10,3 grados el 22 de marzo, Izaña, con -5,6 grados el 20 de abril, Valladolid/aeropuerto, con -5,5 grados el 22 de marzo, y León, donde se midieron -4,6 grados el 22 de marzo.

En cuanto a temperaturas elevadas, destaca el prolongado episodio cálido que se extendió entre el 15 y el 27 de abril, en el que, tanto las máximas como las mínimas, se situaron en muy por encima de los valores normales para la época del año.

Y episodios cálidos

Las temperaturas más altas entre observatorios principales se registraron en Ourense, con 32,2 grados el 24 de abril; Almería/aeropuerto, donde se midieron 32,1 grados el 24 de mayo; Alcantarilla/base aérea, con 31,5 grados el 25 de mayo; Tortosa, con 31,2 grados el 25 de abril; y Murcia, también con 31,2 grados el 23 de mayo.

Respecto al año hidrológico, Roser Botey, jefa de Climatología de la Aemet, ha apuntado que el año 2016-17 terminó muy seco y el comienzo del actual (2017-18) siguió la misma tendencia, con valores incluso, a finales de noviembre, por debajo del 58% de lo normal.

Precipitaciones necesarias

Sin embargo –ha continuado Botey—, al empezar el invierno ese déficit en las precipitaciones se fue anulando, por el efecto de las intensas y persistentes precipitaciones, hasta llegar al mes de marzo que finalizó con un acumulado cercano al 8%.

Durante los últimos meses de la primavera, el valor de las precipitaciones ha ido fluctuando para situarse en esta primera quincena de junio entre un 14/16%.