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Mohammed Elrazzaz, coordinador de Integración Regional en la División de Desarrollo Económico y Empleo de la Unión por el Mediterráneo / UpM

Elrazzaz (UpM): "El cambio climático traerá la guerra por los recursos"

El experto en desarrollo económico y empleo de la Unión por el Mediterráneo se sienta con 'Crónica Global' para abordar los retos del futuro en la región euro-mediterránea

11 min

A las dificultades y desajustes históricos que han sufrido la economía y el mercado laboral en los países del Mediterráneo se han sumado dos años de Covid, el estallido de la guerra en Ucrania y el rápido avance del cambio climático. 

Mohammed Elrazzaz, coordinador de Integración Regional en la División de Desarrollo Económico y Empleo de la Unión por el Mediterráneo (UpM), habla con Crónica Global sobre el impacto de la pandemia en nuestra economía, los retos del empleo en la zona euro-mediterránea, los flujos migratorios y los posibles efectos socioeconómicos del cambio climático sobre la población mundial.

--Pregunta: ¿En términos generales, ¿cómo ha afectado la pandemia al empleo en los países del Mediterráneo?

--Respuesta: Las desigualdades estructurales que existían antes de la pandemia en ambas orillas del Mediterráneo se vieron todavía más agravadas con la crisis del coronavirus. Vimos una economía global en recesión, un PIB disparado y millones de empleos perdidos. Los países que dependían de las cadenas de suministro lideradas por China o el sudeste asiático fueron los que más sufrieron las consecuencias de la pandemia. No obstante, la historia nos ha enseñado que detrás de cada crisis se esconde una nueva oportunidad. A lo largo de estos años de pandemia hemos visto como muchos países, sectores y empresas han invertido sustanciales sumas de dinero en nuevas tecnologías y cómo se han potenciado los argumentos a favor de la transición ecológica.

--¿Qué perfil de trabajador se vio más afectado?

--Las personas que más sufrieron las consecuencias de la pandemia fueron los trabajadores irregulares, que en algunos países del Mediterráneo suponen el 35% del total de la economía. Está estadísticamente demostrado que las personas que trabajan en negro, es decir, que no gozan de protección social o derechos laborales --en su mayoría, mujeres, jóvenes, migrantes y otras comunidades vulnerables-- están tres veces más expuestas a perder su empleo en tiempos de crisis que las que tienen un trabajo regular. Así que, como siempre, los que se vieron más afectados durante la pandemia fueron los que ya eran vulnerables antes de estallar la crisis sanitaria.

Mohammed Elrazzaz, coordinador de Integración Regional en la División de Desarrollo Económico y Empleo de la Unión por el Mediterráneo / UpM
Mohammed Elrazzaz, coordinador de Integración Regional en la División de Desarrollo Económico y Empleo de la Unión por el Mediterráneo / UpM

--A pesar de las buenas cifras de creación de empleo de los últimos tiempos, España aún sigue en el furgón de cola europeo en cuanto a tasa de paro. ¿Cuál es su análisis de la situación del empleo en nuestro país?

--En España, como en la mayoría de países euromediterráneos, el problema siempre reside en las altas cifras de desempleo juvenil. En algunos países, debido a la crisis económica de los años 2000, estamos hablando de tasas de paro juvenil que rondan el 35% o 40%. Sin embargo, hay espacio para la esperanza. España ha invertido y promovido sectores económicos muy importantes que jugarán un papel clave en nuestra recuperación económica y sostenible. Además, ha impulsado la transformación digital de los negocios y ha apoyado el crecimiento de startupsespecialmente en el ámbito tecnológico. España es uno de los países que más fomentan el emprendimiento juvenil. Queremos que la gente que sale del sistema educativo cree empleo, no solo que lo busque. Barcelona es un excelente ejemplo de ciudad inteligente en este sentido. Pero, como siempre, cualquier iniciativa requiere tiempo para que pueda tener un impacto real.

--Definiendo su misión, la UpM habla de “proyectos concretos con impacto directo”. ¿Qué tipo de acciones llevan a cabo desde Unión por el Mediterráneo para mejorar la situación del mercado laboral?

--La Unión por el Mediterráneo tiene la misión de promover la cooperación e integración regional de la zona mediterránea. Las diferentes secretarías que forman esta organización se reúnen con todo un espectro de partes interesadas desde el sector público hasta el privado. Se reúnen, dialogan e intentan construir un consenso sobre las agendas sectoriales. Cada conferencia, cada seminario o cada foro que organizamos resulta en un documento donde planteamos recomendaciones, resultados, mensajes clave y tomas de posesión. Después, reunimos a los ministros de todos los Estados miembros para que emitan declaraciones ministeriales que identifiquen las líneas de acción que hay que tomar. También recibimos propuestas de proyectos de cualquier persona interesada. Se elabora un informe de seguimiento y una vez la propuesta se aprueba, es adoptada por la UpM y recibe el respaldo de sus 42 Estados miembros.

El Palacio de Pedralbes, sede actual de la Unión por el Mediterráneo (UpM) / Cedida
El Palacio de Pedralbes, sede actual de la Unión por el Mediterráneo (UpM) / Cedida

--A corto plazo estas medidas no parece que vayan a poder aliviar las tensiones que genera la desigualdad de oportunidades a un lado y a otro del Mediterráneo. ¿Cuál es su visión sobre la posibilidad de abordar y facilitar los flujos de migración regular hacia España y Europa?

--Nuestra visión respecto a la migración es que hay que trabajar sobre la raíz del asunto. ¿Por qué emigran los jóvenes? Emigran porque no tienen un trabajo digno, porque no han podido optar a una educación de calidad, porque no tienen derecho a la libertad de expresión o simplemente porque buscan una oportunidad mejor en otro lugar. Cuando se intenta crear puestos de trabajo y capacitar a los jóvenes desde un punto de vista socioeconómico, se les da las competencias necesarias para que puedan desenvolverse en el mercado laboral y se les capacita para ser agentes de cambio, entonces se les está dando motivos para quedarse en sus países. Desde la UpM trabajamos para abordar estas causas. Algunas de las medidas que ponemos en marcha al respecto son la creación de puestos de trabajo, el cambio de normativas relativas a la igualdad de género y la reforma de planes de estudio en las escuelas. 

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Mohammed Elrazzaz, coordinador de Integración Regional en la División de Desarrollo Económico y Empleo de la Unión por el Mediterráneo / UpM

--Por si el contexto no fuese ya suficientemente complejo, todos los países del Mediterráneo están sufriendo una histórica ola de calor y un largo período de lluvias escasas. El cambio climático es ya una evidencia. ¿Cuáles cree que serán sus principales consecuencias sobre las economías y el empleo en los países del Mediterráneo?

--El cambio climático es la mayor amenaza que existe ahora mismo para nuestras generaciones y las que vienen. Podemos hablar de terrorismo, de desigualdades económicas, de desempleo, de desigualdad de género… todas ellas son luchas muy importantes, pero el cambio climático es una cuestión existencial. Un informe que publicamos hace un par de años indica que el mediterráneo es la segunda región que más rápido se calienta en todo el mundo. Concretamente, un 20% más rápido que el resto de zonas del planeta. Es insostenible. Una de las primeras repercusiones del cambio climático será la guerra. Aparecerán nuevos conflictos por unos recursos que hoy por hoy ya son limitados y que lo serán aún más debido a las condiciones meteorológicas extremas. También afectará gravemente a la seguridad alimentaria, a la disponibilidad de agua y veremos como millones de personas tendrán que abandonar sus países por temperaturas extremas. Hablaremos de refugiados climáticos porque estarán escapando de una situación que amenaza su vida. ¿Cómo acogerán Europa y las regiones euro-mediterráneas a estas olas de personas y cómo afectarán estos desplazamientos al mercado laboral? Todo son interrogantes que esperamos no tener que responder si se ponen en marcha las acciones necesarias para frenar el cambio climático.