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Elena Ochoa (i), antaño sexóloga de la tele y fundadora de la editorial Ivorypress, junto a su marido, el reconocido arquitecto internacional Norman Foster (d), y una vista de la ampliación del Museo Nacional del Prado / FOTOMONTAJE DE CG

Elena Ochoa y su interés para que Foster trabaje en el Museo del Prado

La esposa del reconocido arquitecto actúa como embajadora española en el mundo internacional del arte

31.12.2016 00:00 h.
4 min

El arquitecto Norman Foster, marido de Elena Ochoa, la antaño sexóloga de la tele y fundadora de la editorial Ivorypress con galería abierta en Comandante Zorita 48 de Madrid, se ha adjudicado la ampliación del Museo del Prado con un proyecto arquitectónico de 30 millones de euros y ampliable a un 20% más. El ganador sale de un concurso internacional con 47 candidaturas presentadas de la que quedaron finalistas ocho equipos de arquitectura o uniones temporales de empresas (UTE) elegidos por sus méritos y experiencia en proyectos museísticos. Foster accede al proyecto con una UTE compuesta por su estudio internacional Foster+Partners y el del prestigioso arquitecto español Carlos Rubio. Su esposa, sin embargo, ha tenido mucho que ver con la presentación de la candidatura, según diferentes fuentes consultadas del entorno de la pareja.

La adjudicación fue decidida por un jurado integrado por el presidente y la vicepresidenta del Patronato del Prado, José Pedro Pérez-Llorca y Amelia Valcárcel; el director general de Bellas Artes, Miguel Ángel Recio; Luis Fernández-Galiano, María Dolores Jiménez-Blanco, Rafael Moneo y Fernando Terán. El propio Norman Foster asegura sentirse “honrado” y considera que el proyecto “creará un nuevo enfoque urbano para la ciudad de Madrid”, y fuentes cercanas al jurado aseguran que era el mejor proyecto, que conjugaba un profundo conocimiento de Madrid y su famoso triangulo museístico de Prado-Thyssen-Reina Sofia.

Sin necesidades profesionales

El arquitecto inglés y su mujer no necesitan profesionalmente más reconocimiento ni obtener más proyectos. La firma que capitanean cuenta con grandes encargos internacionales en cartera. Éste, de 30 millones de euros, que al final no supone más de 1,5 millones en honorarios a repartir con su contraparte española, es "nada para ellos", asegura una fuente cercana a la editora. No obstante, añade que Elena estaba muy interesada en el proyecto, por ser el Museo del Prado, y todo lo que representara para su país natal y el mundo del arte.

Otros entornos próximos a la pareja comentan que Ivorypress es importante y con proyección internacional. En ese contexto, Elena habría decido apostar por Madrid, ya que le hubiera sido mucho más fácil hacerlo todo en Londres. “Siempre ejerce de embajadora de lo mejor de España allí donde esté, incluidas sus vacaciones navideñas en los alpes suizos, en Saint Moritz, con la jet mundial”, asegura una amiga de Ochoa.

Un capricho

“Es un capricho --aseguran en el mismo entorno-- de la mujer del lord británico y premio Príncipe de Asturias, que se hace realidad. Su marido ampliará el Museo del Prado”. Ese proyectó añadirá a sus obras en el mundo y en España un nuevo hito de planificación y desarrollo urbanístico.

Entre otras, cuenta con el Palacio de Congresos de Valencia, el rascacielos de Cespa, la torre de Collserola o el metro de Bilbao. Menos presupuesto pero más arte, y, sobre todo, un proyecto en el que comparte interés con su mujer Elena Ochoa Foster.