Imagen de las notas del asesino del crimen de Ganduxer y, de fondo, el punto de la ronda de General Mitre donde se tiró.

Imagen de las notas del asesino del crimen de Ganduxer y, de fondo, el punto de la ronda de General Mitre donde se tiró.

Vida

El mayordomo que mató a la empleada de banca se 'equivocó' de víctima

El asesino autor del doble crimen de Ganduxer dejó una nota manuscrita con su intención de matar a la directora del banco que le iba a embargar

11 julio, 2016 21:42

Eduardo B.G., de 48 años de edad, mayordomo, filipino, residente en Barcelona desde hacía 20 años. A las nueve de la mañana del pasado día 5 de julio llamó por teléfono a su amigo Yuclydo B.B., también de 48 años de edad, también mayordomo y también filipino. Ambos compartían la afición por el juego. Pero el primero de ellos solía perder.

A las diez de la mañana, E.B.G. se dirigió al domicilio de Y.B.B. Llegó, entró y le acuchilló hasta matarlo. Los expertos de homicidios de los Mossos no se atreven a dar una versión certera, además de lógica, de los motivos de ese asesinato. Pero, según se desprende del sumario que ayer se hizo público y al que ha tenido acceso Crónica Global, da la impresión de que el primer crimen bien podría titularse como "La venganza del fracasado" u "Hombre rico, hombre pobre", en referencia a la mítica serie de televisión. E.B.G. encarnaba el papel de hombre pobre y desquiciado a quien la suerte y la vida le había dado la espalda.

Notas delatadoras

Con las manos aún manchadas de sangre, E.B.G. perdió unos minutos en escribir varias notas de su puño y letra que dejó esparcidas por el suelo en el domicilio del homicidio, situado en la calle Johan Sebastian Bach de la capital catalana. En ellas se puede leer su queja (casi su desesperación) por la presión a la que le sometían desde el banco fruto de la deuda in crescendo que iba acumulando día a día. La entidad financiera había iniciado los trámites para el embargo de su casa.

En una de las notas, E.B.G. escribió de forma literal: "Ana, la seguente muerta", como quien está anunciando, negro sobre blanco, la próxima escena de su proyecto criminal.

Efectivamente, según los Mossos, con el "Ana" de su nota el homicida se refería a la que hasta 2014 fue directora de la sucursal de Catalunya Caixa de la calle Ganduxer en la que se produjo el segundo crimen, llamada Ana C.. Pero, cuando se persona en dicha oficina, a quien se encuentra es a la subdirectora, Vanesa M., contra la que se dirige y a la que apuñala hasta matarla. Según el atestado policial, antes de morir, la víctima identificó a E.B.G. como el autor de la agresión.

"Dolor de cabeza…"

Las notas escritas indican que el homicida estaba en un camino sin retorno, y que el desenlace de su plan estaba escrito con suficiente antelación y con una fatalidad irreversible.

"Pagado esto... Yo no saco dinero de Catalunya. Pago todo pero la directiva me ha cogido la libreta. Retraso pero todo me parece ya pagado. Voy a devolver la casa cuando ya tienen embargo. Ella dice... firma... más dolor de cabeza. Ana seguenta muerta".

Tras matarla, se lanzó a la ronda de General Mitre y un autobús cargado con 30 niños que iban a jugar unos partidos de fútbol sala le atropelló. E.B.G murió y, al hacerlo, puso fin con éxito a su plan.