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El magistrado José Castro en las inmediaciones de los juzgados de Palma de Mallorca.

El juez Castro pide un año de prórroga para cerrar el 'caso Son Espases'

El instructor solicita la ampliación sin el apoyo del fiscal para indagar si hubo irregularidades en la concesión de las obras al grupo de Florentino Oérez

Carlos Ballfogó
5 min

Un año. Es el plazo con el que, a partir de la próxima semana, contará el juez José Castro para desentrañar qué ardid llevó a la constructora Dragados, una de las empresas pertenecientes a Florentino Pérez, a alzarse con la construcción del principal hospital de Baleares y la mayor infraestructura pública impulsada por el expresidente Jaume Matas durante su último mandato.

Cuando la instrucción del caso Son Espases estaba a punto de llegar a su fin, el magistrado ha optado por recurrir a la ley: la última reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LeCrim) contempla que las causas más complejas puedan prolongarse 12 meses más, hasta un máximo de 18. Y este es el tiempo que Castro quiere tener por delante para culminar unas investigaciones en las que la sede nacional del PP también se encuentra en el punto de mira. 

Proceso plagado de irregularidades

El juez y la Fiscalía Anticorrupción son conscientes de que un año más es suficiente para que el caso dé un vuelco, y éste solo podría producirse si finalmente Castro halla indicios suficientes para considerar que la filial de ACS se llevó el concurso de forma ilícita tras un proceso plagado de irregularidades, máxime cuando era OHL la inicialmente mejor posicionada en el proceso de adjudicación.

En este contexto, cobra especial importancia que el juez haya acordado prorrogar la instrucción sin el apoyo del fiscal Pedro Horrach. De no haber haberse pronunciado al respecto la abogacía balear, que sí pidió ampliar la duración de las investigaciones, el instructor habría tenido que encarar irremisiblemente la recta final de una causa con flecos pendientes. 

Posible citación de Florentino

Uno de ellos, la citación del propio Florentino Pérez. El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma no descarta emplazarle a declarar, pero hasta el momento no ha reunido los elementos necesarios para ello. Uno de ellos pasa por que Matas confiese. El exministro no ha cerrado aún ningún pacto definitivo con la fiscalía, que continúa negociando de cara a un acuerdo global que aunaría todas las investigaciones en las que Matas está inmerso.

Y uno de esos casos es el de Son Espases. De alcanzar esa conformidad, el expresidente balear deberá arrojar luz sobre el amaño producido en la concesión del hospital, en cuya tramitación habría mediado el pago de millones de euros en comisiones.

El juicio de Nóos, por medio

El acuerdo depende además del desenlace del juicio del caso Nóos, que se celebra en Palma desde enero y prevé finalizar hacia finales de este mes. Será entonces, en la fase de conclusiones de la vista oral --prevista para el próximo viernes, día 10-- cuando el fiscal dé a conocer si rebaja la petición de 11 años de cárcel que solicita para Matas en esta causa, lo que irá en función de la negociación del pacto con Horrach.

La colaboración de Matas contemplaría así desvelar las maniobras que se produjeron detrás del proceso de adjudicación de Son Espases y que llevaron finalmente a Florentino Pérez a hacerse con la concesión de los trabajos de construcción.

Conexión con la reforma de Génova

El juez Castro también tiene entre manos otra línea de investigación en la que continuará volcado durante los próximos meses: esclarecer la presunta vinculación del amaño en la concesión de estas obras con la financiación irregular de la sede del PP, ubicada en la calle Génova de Madrid. Se trata de unas pesquisas que se encuentran bajo secreto sumarial en las que cobran especial importancia los múltiples pagos en negro y anotaciones incluidos en la agenda del exsecretario general del PP de Madrid Francisco Granados, que la Audiencia Nacional remitió a Castro hace varios meses. 

El objetivo de Castro, comprobar si las obras de reforma de las instalaciones del PP fueron sufragadas de forma ilícita y sin coste alguno para la formación por parte de las empresas que optaron a la construcción de Son Espases.