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La bloguera feminista Clementine Ford en su perfil de Facebook.

El activismo feminista se moviliza en las redes

Clementine Ford es una bloguera australiana que consiguió el despido de un hombre que la acosaba a través de las redes sociales

Redacción
5 min
"Puta", "zorra", "imbécil" o "histérica" son algunos de los insultos que propinan los llamados trolls para humillar de forma diaria a miles de mujeres a través de las redes sociales. Los trolls son hombres o mujeres que, con la confianza que les asegura el anónimato del mundo virtual, aprovechan para insultar y acosar de forma reiterada a otros individuos pensando que gozan de impunidad.

La escritora y bloguera australiana, Clementine Ford, es una de las primeras mujeres que decidió denunciar el acoso que había sufrido por parte de un hombre que la llamó "puta" en Facebook. Su denuncia tuvo tanto eco que consiguió que la empresa donde el acosador trabajaba lo despidiera.

Combatiendo el miedo a denunciar

El agresor la llamó "puta" después de que ella compartiera en Facebook algunos de los comentarios abusivos que recibe, incluidas imágenes violentas e insultos sexualmente explícitos. Ford, por su parte, decidió defenderse y escribió un comentario en internet que obligó a la compañía a emprender medidas contra el agresor.

Ahora Ford se ha convertido en un fenómeno del activismo feminista y aprovecha su página en la red social para informar de otros casos similares sufridos por otras mujeres. Su web en Facebook ha pasado a ser un muro colectivo donde cada vez más mujeres se atreven a hacer público humillaciones que, hasta hace poco, eran relegadas al ámbito privado por miedo o vergüenza a denunciar.

El 'troll' machista

Ford considera que hay un perfil de troll que se dirige únicamente a atacar a las mujeres, y que representaría un caso más de machismo y de violencia sexista. La bloguera cree que detrás de palabras como "puta" o "zorra" hay un intento de "degradar y deshumanizar a las mujeres".

En este sentido, Ford insta a denunciar lo que sucede en el mundo virtual en lugar de obviarlo o dejarlo pasar. La conclusión que extrae es que, de la misma forma que muchas mujeres no dudarían en denunciar un caso similar en el trabajo, se debe conscienciar de los abusos virtuales.

"¿Quién te ha dejado salir de la cocina?"

En el muro de esta escritora y activista hay comentarios de todo tipo y que muestran un abanico muy extenso de comentarios sexistas. Hay chicos que comentan "¿Puede alguien decirle a estas zorras que no se metan en estos temas? En serio, quién les ha dejado salir de la cocina"?

Otro de los perfiles es el de los "padres de familia" que acusan a las mujeres solteras de tener un "tema pendiente" con el propio padre: "¿Qué te hizo tu padre para estar tan enfadada?", reza uno de los comentarios. Ford también denuncia otro tipo de frases mucho más ofensivas de contenido sexual y violento que son constitutivas de delito.

Solidaridad femenina

Uno de los casos que más indignación ha levantado es el de una chica que aparece con la nariz rota y llena de sangre. Fue su compañera de piso quien se atrevió a señalar al agresor y la web de Ford sirvió para denunciar públicamente lo sucedido.

En las imágenes --que pueden herir la sensibilidad a más de uno-- aparece la joven chica con la cara ensangrentada. Su compañera de piso afirma que esto es lo que ha pasado "a manos de su novio". "Me levantó en medio de la noche llorando y pidiendo ayuda. No es la primera vez que le pega. He llamado a la policía y está detenido", prosigue en el comentario.

Otras blogueras amenazadas

Anita Sarkeesian y Emmett Rensin son otras blogueras de referencia que se han atrevido a denunciar episodios machistas. Sarkeesian incluso ha sido víctima de amenazas por denunciar la misoginia en los videojuegos. Según informa la BBC, todo comenzó cuando hizo público un vídeo acerca del papel que juegan las mujeres en esta forma de entretenimiento.

La joven lo denunció a través de su sitio web, llamado Femenist Frequency, y recibió comentarios que le decían "voy a ir a tu apartamento y te voy a violar". Emmett Rensin, por su parte, ha escrito en su blog sobre el perfil de troll machista y sostiene que son personas "frustradas que encuentran en internet un buen lugar para dar salida" a estos sentimientos de fracaso.

Para tratar de reducir el acoso en internet, todas las blogueras coinciden en que se deben denunciar los casos sin miedo.

Bloquerar o ignorar el troll, afirman, no sería la mejor respuesta para avanzar en la igualdad entre hombres y mujeres.