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Los murciélagos son voraces insectívoros y pueden ayudar ante las plagas de mosquitos / EFE

Drones y murciélagos para acabar con los mosquitos

Los ayuntamientos de diferentes zonas del país ponen en marcha protocolos muy creativos para proteger a vecinos y turistas de las picaduras

23.06.2018 00:00 h.
3 min

Las plagas de mosquitos han puesto a las administraciones a trabajar por la integridad de los ciudadanos y para evitar que los turistas se asusten y huyan. Los técnicos retiran los huevos localizados en estanques y riberas y recomiendan a la población no dejar a mano recipientes con agua estancada como platos de mascotas, charcos o maceteros y tiestos.

El Ayuntamiento de Murcia ha destinado medio millón de euros para el control de estos insectos. Empresarios hoteleros de Castellón urgen al Ejecutivo valenciano a que autorice fumigaciones aéreas ante las plagas, que ponen en vilo sus establecimientos en lugares turísticos tan emblemáticos como Peñíscola y Benicassim. El Ayuntamiento de Nules, también en Castellón, asegura que se ha logrado reducir su presencia entre un 60% y un 70% mediante fumigaciones. Incluso se han utilizado drones para detectarlos en zonas de difícil acceso. También en las playas de Palma de Mallorca se han fumigado más de un centenar de hectáreas con un producto específico contra el mosquito común.

Murciélagos y trampas sexuales

El consistorio de Leganés (Madrid) prevé una solución más creativa que la fumigación de parques y jardines. Ha provisto de “casas-nido” o refugios a los murciélagos “para facilitar el asentamiento y la reproducción de estos potentes insectívoros”, explica Gregorio Pintor, responsable del control de plagas.

Las empresas sanitarias siguen investigando cómo controlar y reducir la población de mosquitos. En Brasil y Colombia durante la epidemia de zika de 2016 se utilizó, con cierto éxito, una trampa por vía sexual: se inoculaba a los mosquitos machos la bacteria wolbachia, desarrollada por el biólogo australiano Scott O’Neill. Al aparearse se la contagian a las hembras y las esteriliza.

Hasta la playa de Carmena

La amenaza se extiende hasta la playa urbana que, a semejanza de París, Londres, Ámsterdam o Kiev, prevé instalar la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, en la céntrica plaza de Colón para combatir los rigores del calor durante julio y agosto.

La penúltima playa artificial madrileña, inaugurada en el parque Madrid-Río (junto al Manzanares) en 2011, es una zona de surtidores y hamacas muy solicitadas en verano. Pero la oposición y algunos usuarios advierten que tienen los mosquitos como incómodos invitados durante el día y, sobre todo, ante el gin tonic nocturno.

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