Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Un sanitario extrae una muestra a un paciente para realizarle un test de virus SARS-CoV-2 en una residencia / EFE

Abandono en DomusVi: "Mi padre salió ulcerado de su residencia y murió"

Alberto, vecino de Barcelona, denuncia que el grupo líder en geriátricos de España "ya tenía problemas graves" antes del coronavirus

8 min

No se esconde: se llama Alberto Reina Marín. Contacta con este medio para alertar de que los problemas de DomusVi, el líder del sector de las residencias en España y una de las compañías más golpeadas por el virus SARS-CoV-2 con centenares de muertos, "vienen de antes" de la pandemia. Este vecino de Barcelona lo sabe bien: su padre murió en febrero, antes de la crisis sanitaria. Falleció dos días después de salir del hospital, donde había sido ingresado procedente de Premià Ca n'Amell DomusVi, en (Barcelona), un geriátrico en el que ya han muerto 48 personas y hay un 90% de residentes contagiados.

"Mi padre estuvo seis años en esa residencia antes del coronavirus. En 2020 ingresó dos veces por neumonía, deshidratación severa y desnutrición en el Hospital de Mataró, hasta que lo sacamos de allí", resume cuando aún digiere la pérdida de su progenitor. "Cuando nos llevamos a mi padre presentaba úlceras en el lateral, otra en la cadera por presión trocantérica y otra en una nalga", avisa. Estas lesiones son habituales en las personas dependientes por la falta de cambios posturales.

"Los problemas venían de antes del coronavirus"

El padre de Alberto ingresó con alzhéimer en Ca N'Amell en 2014. En 2017, el grupo compró este geriátrico de 300 plazas. "El cambio fue espectacular. La calidad cayó en picado y lo primero que hicieron fue subir los precios un 10% alegando problemas de sostenibilidad financiera", ilustra. Según él, la gestión de DomusVi, que factura unos 500 millones de euros al año y tiene 22 millones de beneficio, hundió el asilo. "Hacinamiento de residentes de alta dependencia con tres técnicos; falta de ingesta de líquidos o espesantes a los pacientes dependientes y mala alimentación y nutrición", resume.

domusvi muertos mayores
Imagen de una empleada ataviada con un traje protector ante la entrada de Premià Ca N'Amell DomusVi / CG

¿Y el personal? "Decían que cumplían las ratios que fijaba la Generalitat de Cataluña. Pero en fin de semana había una enfermera para toda la residencia. En la planta de grandes dependientes, la tercera, tres gerocultoras para tres salas llenas de mayores. Figúrate: para moverlos, alimentarlos, cambiar los pañales. A veces no les daban la comida hasta la merienda porque no llegaban. En ocasiones hasta los recepcionistas tenían que intervenir ante el abandono de los mayores: la plantilla no daba abasto", denuncia. ¿Qué hizo él? "Quejarnos varias veces. Jamás nos hicieron caso hasta que publicamos un tuit. En aquel momento, sí, vino el director y aseguró que comprendían nuestro enojo", explica.

"En el Hospital ya les conocen"

"Cada ejercicio, a final de año, nos enviaban un resumen económico-financiero diciendo lo buenos que eran y cómo crecían. Mira, yo soy economista y trabajo con cifras. Me congratula que les vaya bien, pero es que no fabrican piezas: cuidan ancianos", se queja Alberto. "Lo que viví con mi padre en DomusVi fueron auténticas situaciones dantescas. Visitaba a mi familiar cada fin de semana. Pues bien, al llegar ya me daban la llave para que lo cuidara yo, pues ellos iban desbordados. Había una enfermera para toda la residencia", explica. "Algunos días llegaba a las 11:30 horas de la mañana y él seguía en la cama sin levantar, alimentar ni lavar. Perdió gafas. Perdió dentaduras. Una vez me lo encontré medio colgando de lado en la silla de ruedas. Tenía fiebre y nadie se había dado cuenta".

domusvi residencias muertos coronavirus
Dos trabajadoras de residencia colocándose trajes protectores antes de empezar su turno / EFE

Alberto detalla que "en el Hospital de Mataró ya conocen" la residencia de DomusVi de Premià. ¿A qué se refiere? "El geriatra nos dijo que sacáramos a mi padre de allí. Que ya les conocían por derivar a los mayores a la mínima. Que había muchas otras quejas de familiares", explica. Finalmente, el hombre sucumbió a una gripe que se complicó en dos neumonías. Fue ingresado en la ciudad sanitaria y, mientras, Alberto tramitó la baja. "Nos lo llevamos a Barcelona", precisa. Hubo más problemas. "Salió del hospital un viernes. Pues bien, pese a haber avisado con los preceptivos 15 días de antelación, no tenían preparado el volante para la silla de ruedas. Le tuvieron que dejar una en el nuevo geriátrico". Tras ello, el padre de Alberto falleció a las 48 horas. "Llegó ulcerado y tras haber sufrido dos neumonías. Hizo un paro cardíaco y no lo superó", recuerda el vecino de Barcelona.

La peor residencia de DomusVi en España

El familiar insiste en que "quiere que se sepa" lo que ocurrió en Premià Ca N'Amell DomusVi, la peor residencia de España del grupo de Josefina Fernández.  Al menos en lo que a víctimas mortales del Covid-19 se refiere. La residencia ha encajado 48 exitus u óbitos y un 90% de contagios, según avanzó Premià Ràdio y confirmó ayer una portavoz municipal a Crónica Global. La Generalitat la ha intervenido dos veces. Los bomberos se pasaron tres días desinfectando las instalaciones la semana pasada. Los familiares pergeñan una denuncia colectiva y han buscado el amparo de la Fiscalía porque, siempre según ellos, hubo abandono de sus mayores.

A la espera de lo que diga el ministerio público, lo factual es que DomusVi, un titán participado por los fondos de inversión británico ICG y el francés SRS, la family office de Yves Journel, uno de los 500 hombres más ricos de Francia, tiene otros problemas además de Premià. En DomusVi Alcoi (Alicante) ha encajado 40 fallecimientos. En DomusVi Santa Justa, en Sevilla, 16 decesos y 80 contagios. Fiscalía investiga también este centro, que también ha sido medicalizado. En Galicia, DomusVi Aldán (20 muertes); DomusVi Barreiro (13) y DomusVi San Lázaro (14 fallecimientos) suman pérdidas humanas al conteo global del grupo. Las dos primeras también han sido socorridas por la Xunta de Galicia.

Mientras, el grupo ha echado a su pequeña agencia de comunicación y ha optado por fichar a Kreab, una de las grandes del sector, para capear la colosal crisis reputacional. Nadie de esta agencia ni tampoco directora de comunicación han respondido a las preguntas de este medio sobre el número de mayores contagiados, recuperados o fallecidos en Cataluña, ni sobre los pasos dados para proteger a sus residentes.