Imagen de un bar de hielo como el Icebarcelona de la ciudad de Barcelona / PIXABAY

Imagen de un bar de hielo como el Icebarcelona de la ciudad de Barcelona / PIXABAY

Vida

La diversión bajo cero se esconde en este bar de Barcelona

Una experiencia única para ser vivida con abrigo de plumas y guantes y en la que las consumiciones van en vasos de hielo

20 septiembre, 2019 14:35

En Barcelona viven 1.620.809 habitantes en una superficie de 101,4 kilómetros cuadrados. Un espacio que recibe al año una media de 10 millones de turistas internacionales. Unas cifras que sugieren la diversidad de una ciudad que se cuenta como una de las más importantes del mundo.

Barcelona es la ventana desde la que España ha mirado a Europa y a través de la cual ha visto llegar el progreso y la evolución del viejo continente. La ciudad en la que la vanguardia y la cultura se han dado de la mano durante décadas para ofrecer a quien lo desee experiencias únicas dedicadas a todos los sentidos.

Vasos de hielo

Ese es el trato que parece haber hecho IceBarCelona con el mundo del ocio y el entretenimiento patrimonio de la Ciudad Condal. Un bar que es a la vez un templo del hielo, comparable con un iglú o con una cueva de frío. Porque IceBarCelona, como su propio nombre indica, es un bar de hielo.

Sus responsables aseguran en él diversión bajo cero grados centígrados. Una original forma de tomar cócteles servidos en vasos de hielo en compañía de amigos, familiares o pareja con un precio de entrada de 17,50 euros. Un bar alternativo que se encuentra, aunque parezca mentira, en primera línea de playa.

Primera línea de playa

Y primera línea de playa quiere decir exactamente eso, porque aquellos que deseen probar la experiencia de disfrutar de un combinado en un entorno simulado de temperaturas gélidas deben pisar antes la arena de la playa barcelonesa del Somorrostro. Aunque también se puede llegar hasta él por las escaleras del Casino de Barcelona, por la Calle Marina o por la bajada de la Calle de Trelawny.

Una vez allí los encargados y trabajadores del local suministran a los clientes una chaqueta y unos guantes como ropa de abrigo para aguantar el microclima del establecimiento, toda una experiencia.