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Vehículos de Mossos en las puertas de la T1 del aeropuerto de El Prat / CG

Uno de los detenidos en El Prat actuó con violencia y bajo el efecto de las drogas

El hombre ha tenido que ser trasladado al hospital ya que se encontraba en gran estado de excitación por los estupefacientes

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Uno de los dos hombres que han sido detenidos tras acceder al Aeropuerto de El Prat con un coche iba drogado y ha actuado de forma violenta contra los agentes que le han arrestado. De hecho, se encontraba tan alterado y afectado por el consumo de drogas que ha tenido que ser ingresado en un hospital. 

El hospitalizado ha sido el mismo que ha gritado una "proclama islamista" --en palabras de Eduard Sallent, jefe de los Mossos d'Esquadra-- al ser detenido. Además también ha amenazado a los agentes de la policía catalana que le han reducido. A pesar de que --en un primer momento-- se barajaba la posibilidad de que quisieran perpetrar un ataque terrorista, la policía catalana ha desechado este móvil horas después del incidente. 

A gritos por el aeropuerto

Fuentes de la investigación han informado que, tras acceder con su vehículo al interior de la planta cero del aeropuerto, los sospechosos han bajado del coche y han empezado a gritar. Se han encaminado --ya a pie-- hacia la primera planta, aunque solo han podido avanzar varios metros antes de ser detenidos por los Mossos

El hombre que ha sido trasladado al hospital ha opuesto mucha resistencia, tanta que han tenido que intervenir varios agentes para reducirle. Hay que destacar que las instalaciones aeroportuarias se encontraban con poco tránsito de personas, debido a la hora del suceso --alrededor de las 5.00 horas-- y por las restricciones de movilidad del estado de alarma.

Hospitalizado

Una vez arrestado, los Mossos han trasladado a este detenido a un centro hospitalario para evaluar su estado, ya que en principio no ha resultado herido durante la reducción policial. El otro detenido no ha opuesto ningún tipo de resistencia.

Los Mossos d'Esquadra han trasladado hasta el aeropuerto a artificieros para comprobar si el coche llevaba explosivos, hipótesis que ha quedado descartada tras una primera inspección. Tampoco iban armados pero llevaban encima más de 10.000 euros.