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Dos agentes de los Mossos ponen las esposas a un detenido / MOSSOS

Detenido en Terrassa por robar a personas mayores a las que asistía

El acusado fue despedido después de que se descubriera que había sustraído 1.100 euros a dos de las víctimas

3 min

Los Mossos d'Esquadra han detenido en Terrassa a un hombre de 27 años que trabajaba en un servicio de ayuda domiciliaria a personas mayores y que se aprovechó de su empleo para robar a beneficiarias a las que asistió. El sospechoso está en libertad con cargos, después de ser detenido este pasado lunes, como presunto autor de dos delitos menos graves de hurto y un hurto leve a personas vulnerables.

En un comunicado este jueves, la policía catalana ha explicado que la primera víctima fue una mujer mayor que vivía sola en el Eixample de Barcelona, a la que supuestamente le robó joyas mientras la atendía por una caída en su casa. Los hechos ocurrieron el 9 de enero y la víctima lo denunció al cabo de pocos días. En su declaración ya sugirió que el autor podía ser el hombre que la asistió tras el accidente, que se quedó en su casa solo una vez ella fue trasladada al hospital.

1.100 euros 

A partir de esta primera denuncia, los agentes iniciaron una investigación para identificar al empleado y pudieron relacionarlo con dos hechos similares con dos víctimas, también de edad avanzada, movilidad reducida y "vulnerabilidad especialmente grave".

El hombre había sido despedido a mediados de enero, después de que la empresa descubriera que presuntamente robó 1.100 euros en efectivo a dos ancianas. Tras esta situación, la policía contactó con las familias de las víctimas para que denunciaran el robo.

Mismo ‘modus operandi’

En paralelo, los investigadores descubrieron que el presunto delincuente había vendido joyas robadas en un local de compraventa de alhajas de segunda mano de Barcelona. Es por ello que los Mossos no descartan que hubiese cometido más robos de este tipo, que en los tres casos detectados se ejecutaron siguiendo "los mismos patrones".

El presunto ladrón usaba la superioridad que le daba atender a personas mayores que acababan de sufrir un accidente o se encontraban en riesgo, y de la credibilidad y confianza que le atribuían las víctimas al ser un trabajador de emergencias.