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Una de las plantaciones de la franquicia de marihuana desmantelada en La Selva / MOSSOS

Desmantelan una "franquicia" de marihuana que operaba en 11 chalets de La Selva

Partiendo de la sustancia intervenida en el operativo, el grupo criminal obtenía de la venta de la droga en el mercado negro español unos 750.000 euros anuales

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Los Mossos d’Esquadra han desmantelado 11 plantaciones indoor de marihuana ubicadas en chalets de La Selva (Girona). Además, han detenido a 16 personas --14 hombres y dos mujeres de edades comprendidas entre los 25 y los 56 años-- como presuntos responsables de delitos contra la salud pública en su modalidad de tráfico de drogas y defraudación del fluido eléctrico. Los ahora detenidos operaban, según la policía autonómica, para una "franquicia".

Las plantaciones estaban ubicadas en chalets aislados de urbanizaciones de la zona de La Selva. La mayoría de ellas eran propiedad de bancos o habían sido okupadas, aunque el grupo criminal había alquilado otras de forma lícita para despistar a los investigadores. Los responsables de las plantaciones eliminaban casi por completo los tabiques de las viviendas para maximizar el espacio de los cultivos, rompiendo paredes, puertas y ventanas y haciendo boquetes de grandes dimensiones. 

Un escenario perfecto

Las plantaciones se encontraban en una urbanización en la que se habían construido numerosos chalets con finalidad turística y muchos de ellos habían quedado abandonados o en desuso por parte de los propietarios. 

Muchos de ellas habían pasado a lo largo del tiempo a manos de bancos o de fondos de inversión. Este escenario otorgaba a los criminales un entorno tranquilo para desarrollar su actividad delictiva, aunque priorizaban los cultivos indoor a los exteriores para evitar ser descubiertos. 

Eran franquiciadores

Los Mossos d’Esquadra aseguran que las organizaciones criminales establecidas en el territorio han comenzado a funcionar como “franquicias” de plantaciones de marihuana. Las grandes organizaciones dan facilidades a los grupos criminales incipientes para que entren en el tráfico de drogas. A cambio de un precio preestablecido,las primeras ponen plantaciones en funcionamiento para que los nuevos las exploten y obtengan beneficio de las ventas de la droga. A veces, la propia organización es la que les compra la sustancia estupefaciente obtenida. 

En este caso, los detenidos eran “franquiciadores”, confirman fuentes policiales. Esto implica que de los detenidos, casi ninguno tenga antecedentes policiales anteriores a excepción de dos de ellos. 

Un beneficio millonario

Partiendo de la droga intervenida en el operativo, el grupo criminal obtenía de la venta de marihuana en el mercado negro español unos 750.000 euros anuales. En total, los investigadores se han incautado de 5.832 plantas y de 20 cogollos de marihuana. 

Cogollos de marihuana incautados por los Mossos d'Esquadra / MOSSOS
Cogollos de marihuana incautados por los Mossos d'Esquadra / MOSSOS

En caso de que la sustancia fuera transportada hacia países del norte de Europa, los beneficios podrían ascender a los 2,25 millones de euros, confirman los Mossos d’Esquadra. 

Registros en 11 chalets

La investigación comenzó en febrero, cuando los agentes tuvieron conocimiento de que un grupo de personas estarían cultivando marihuana en la comarca de La Selva y del Baix Empordà. Los agentes iniciaron vigilancias en el entorno de los inmuebles investigados, con la dificultad de que estaban aislados, y descubrieron que efectivamente había varios cultivos en el interior de las viviendas. 

El 29 de junio los agentes solicitaron una orden de entrada y registro al Juzgado de Instrucción número 3 de Santa Coloma de Farners. En total, realizaron 11 entradas y registros en Lloret de Mar, Vidreres, Maçanet de la Selva y Romanyà de la Selva, en los que se intervinieron más de 5.800 plantas de marihuana, 20 kilos de cogollos y las herramientas necesarias para su cultivo, como focos, transformadores, ventiladores, filtros y fertilizantes. 

Agresión a un mosso

Los Mossos también recuperaron una pistola del calibre 22, una de aire comprimido y un machete. También decomisaron una moto robada en noviembre de 2021, motivo por el que se investiga a un hombre y una mujer de 39 y 40 años respectivamente. Durante los registros, en uno de las viviendas de Lloret de Mar, uno de los detenidos agredió a un agente, causándole lesiones leves. Por este motivo, está siendo investigado por un delito de atentado contra un agente de la autoridad. 

Tras pasar a disposición judicial, el juez ha ordenado el ingreso en prisión para dos de los hombres y libertad con cargos para los 14 restantes.